Jueza en Florida decidirá si acepta llamadas de Zimmerman

En el segundo día de juicio la Fiscalía se enfoca en el estado mental del acusado, presentando llamadas que hizo a la Policía
Jueza en Florida decidirá si acepta llamadas de Zimmerman
George Zimmerman en la corte de Seminole, en Florida, durante el segundo día del juicio en su contra.
Foto: AP

Miami – La Fiscalía de Florida intenta este martes convencer al jurado de que acepte como “prueba relevante” el estado mental de George Zimmerman, cuando el pasado 26 de febrero del 2012 mató de un tiro a quemarropa al adolescente negro Trayvon Martin, de 17 años.

Para ello, el estado presentó varias grabaciones telefónicas del 2011 y 2012 que recogen llamadas no de emergencia que Zimmerman, de origen hispano, efectuó a la Policía y que según la acusación, ayudan a comprender el “estado mental” del exvigilante voluntario la noche en que mató a Martin.

La estrategia de la Fiscalía pasa por demostrar que las numerosas llamadas telefónicas de Zimmerman, de 29 años, a las autoridades locales demuestran el celo excesivo del exvigilante durante años en seguir a todo aquel que consideraba sospechoso.

Tras replicar la defensa que este es un asunto irrelevante con el que se quiere solo perjudicar la reputación de su cliente, la Fiscalía insistió en que el “estado mental” de Zimmerman esa noche es una prueba relevante en el cargo de asesinato en segundo grado que pesa sobre el exvigilante.

Más de un año después de que Zimmerman matara de un tiro a Martin en la pequeña población de Sanford, en el centro de Florida, prosiguió este martes el segundo día del juicio contra el exvigilante ante la jueza Debra Nelson, encargada del caso, y las seis miembros de jurado.

La exposición de la Fiscalía previa a la presentación de las grabaciones hizo hincapié en la importancia de estas pruebas que recogen, en opinión de los fiscales, el estado mental de “enfado” y “hostilidad” de Zimmerman el día del asesinato.

Sin embargo, la defensa contraatacó con el argumento de que son pruebas irrelevantes, secundarias y circunstanciales, que no tienen conexión directa con el cargo de asesinato contra Zimmerman y que, por lo tanto es “inadmisible” aceptar como prueba el “estado mental” del exvigilante.

“Quieren presentarle (a Zimmerman) como alguien que actuó con enfado y animosidad, que explotó” en un momento dado, y no es así. Esto puede confundir al jurado”, apuntó la defensa. A la postre, resaltó, “no hay nada específico para la acusación de asesinato en segundo grado”.

Los padres de Martin estuvieron presentes también en la audiencia de este martes, más serenos que ayer, cuando lloraron en varias ocasiones durante la exposición pausada, firme y gráfica de los hechos que hizo John Guy, fiscal del caso que ha convertido este proceso judicial en uno de los más mediáticos de los últimos años en el país.

En la vista de este martes Zimmerman se vio de nuevo fatigado y con expresión muy seria mientras escuchaba a la Fiscalía y la defensa. De ser declarado culpable, podría afrontar una condena de cadena perpetua.

La muerte del adolescente afroamericano se produjo cuando Martin regresaba el 26 de febrero de 2012, cuando ya había caído la noche, a la casa de la pareja de su padre y caminaba por la urbanización con la capucha del suéter puesta, lo que despertó las sospechas de Zimmerman.