Cardenal de RD no quiere a diplomático gay

Que quede claro, el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez tiene todo el derecho de hablar como le plazca, como líder de los católicos en la República Dominicana.

De hecho, el supuesto hombre de Dios es un deslenguado cuando se trata de lesbianas, gays, bisexuales o personas transgénero.

Tan acostumbrado está el país caribeño a la homofobia del ofensivo cura, que en su reciente pronunciamiento en un intercambio con periodistas dominicanos no le cuestionaron al ofensivo que dijera: “…Saltamos de los maricones y lesbianas…” Y dio paso a ser despectivo con los haitianos que ocupan una tercera parte de la isla La Española al hablar acerca de una veda de “pollos y huevos” que la República Dominicana exporta.

El prelado ha tronado en contra de los gays usando el término ya citado para referirse a personas de este grupo.

Al pronunciarse en contra de la designación de James Brewster, activista homosexual, nominado por el presidente Obama como embajador al país caribeño dejó claro que no lo quiere en el país. “De Estados Unidos se puede esperar cualquier cosa…”, dijo el lengüilargo cardenal al hablar de que la designación tenía como intención promulgar en el país los matrimonios del mismo género.

Si el gobierno del presidente Danilo Medina no condena lo que dijo el Cardenal —en presencia de la primera dama Cándida Montilla— queda claro que RD no es apto para la seguridad de turistas LGBT, sus familias y amistades.

El cardenal que siga con su venenosa lengua y los heterosexuales y nuestros hermanos y hermanas LGBT iremos de vacaciones a otras tierras. La RD puede seguir riéndole las ofensivas palabras a su venenoso príncipe. Y los católicos que no piensan como el cardenal deben dejar de ir a misa o dejar de ofrendar. Así de fácil.

Bajofuego@eldiariony.com