La “Reina del Pacífico” enfrentaría cárcel en México

Sandra Ávila Beltrán podría afrontar nuevos cargos tras su deportación desde Estados Unidos
La “Reina del Pacífico” enfrentaría cárcel en México
Sandra Avila Beltrán, la "Reina del Pacífico", será deportada a México luego de cumplir su condena en una cárcel de Estados Unidos.
Foto: EFE

México – La mexicana Sandra Ávila Beltrán, conocida como “La Reina del Pacífico”, en espera de su deportación desde Estados Unidos, podría enfrentar nuevos cargos en México por lo que tramita un amparo para evitar pisar de nuevo la cárcel, confirmaron fuentes cercanas al caso.

De acuerdo con reportes de la prensa mexicana, en México existe una acusación contra Ávila Beltrán por presuntas operaciones financieras ilícitas, por lo que podría ingresar de nuevo a un penal.

Fuentes de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) dijeron que “de momento” no existe “ningún tipo de cargo en su contra” ni tampoco “alguna orden de arresto”.

No obstante, fuentes cercanas al caso aseguraron que la PGR tramitó una orden de arresto por un nuevo cargo de lavado de dinero antes de su extradición a Estados Unidos en 2012.

Por ello, uno de los abogados de Ávila interpuso una solicitud de amparo para que su clienta “cuente con las garantías para mantenerse en libertad” mientras “se desahoga en un juzgado de Jalisco (occidente) un proceso judicial en su contra”.

Ávila Beltrán, de 52 años, quedó en libertad el pasado sábado tras considerarse cumplida la condena de cárcel a que fue sentenciada y se encuentra en un centro de detención a la espera de su deportación a México, que podría ocurrir “en unos cinco a siete días”, indicó una fuente consultada.

Fue extraditada a Estados Unidos en 2012 y el pasado 25 de julio fue sentenciada por un tribunal de Florida a 70 meses de cárcel por cargos de narcotráfico, pero fue liberada por los casi seis años de reclusión que ya había cumplido, cinco de ellos en México.

En abril pasado, Ávila Beltrán se declaró culpable de brindar “asesoramiento” y ayudar a huir a su expareja sentimental, el narcotraficante colombiano Juan Diego Espinosa Ramírez.

Ávila Beltrán fue arrestada en septiembre de 2007 en México, acusada por la PGR de introducir al país varias toneladas de cocaína en 2002 junto con su pareja.

No obstante, a fines de 2010 un juez mexicano la absolvió de los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero, aunque permaneció detenida para enfrentar el proceso de extradición a Estados Unidos, país al que fue enviada el 9 de agosto de 2012.