Pete Rose aconseja a A-Rod confesar

El último proscrito del beisbol pide otra oportunidad ante los bajos castigos por dopaje que imponen las Grandes Ligas.
Pete Rose aconseja a A-Rod confesar
Rose, líder de imparables de todos los tiempos, fue suspendido de por vida por apostar en partidos de sus equipos.
Foto: Archivo

LAS VEGAS—Pete Rose, el último individuo que fue suspendido de por vida por las Ligas Mayores interrumpe su “trabajo” en Las Vegas firmando autógrafos y tomándose fotografías con aficionados para hablar de Alex Rodríguez.

Con 72 años, ha pasado casi un cuarto de siglo desde que aceptó una suspensión vitalicia del béisbol por apostar en partidos. Demoró más de lo que debió, pero aceptó todas sus culpas y se disculpó con el béisbol.

De todas formas, sigue proscrito del béisbol, y quizás vaya a la tumba así. Eso lo carcome, ya que ese deporte fue su vida, y cree que todavía tiene cosas buenas que aportar.

“Yo fui el que metió la pata, yo fui el que cometió los errores”, señaló. “Pero esto es Estados Unidos. Uno espera, y cruza los dedos, y espera por recibir una segunda oportunidad. Entiendo lo que pasó en 1919, pero también sé que recibiría una segunda oportunidad si le pegara a mi esposa o mi novia, o si fuese un alcohólico o un drogadicto”.

También tendría una segunda oportunidad si su nombre fuese Ryan Braun, cuyo castigo por hacer trampa y luego mentir al respecto fue una suspensión de 65 partidos. El contrato de Braun todavía es válido, y los $117 millones que le deben los Cerveceros de Milwaukee están garantizados, aunque lo que hizo sea igual de perjudicial al deporte como los actos de Rose.

Sí, Rose metió la pata, al apostar en partidos de béisbol cuando era manager de los Rojos de Cincinnati. Le tomó mucho tiempo confesar lo que hizo, y le tomó incluso más tiempo en darse cuenta porqué el béisbol se toma tan en serio cuando alguien vinculado con el deporte apuesta en partidos (para referencia, buscar la Serie Mundial de 1919).

Ya lleva 24 años como un ejemplo pagando por sus pecados, y con creces.

“Es como si yo fuese Al Capone, o algo por el estilo”, lamentó Rose. “Pero la gente empieza a pasarse a mi lado, porque ven lo que está pasando en el béisbol. Estos tipos están haciendo cosas que alteran los récords, y son suspendidos por 65 partidos. Yo llevo 24 años”.

Rose no sabe qué pensar sobre A-Rod, y dice que no le dio ningún consejo cuando hablaron hace unas semanas. Rodríguez, señaló, prefiere preguntarle sobre peloteros con los que Rose jugó, como Willie Mays y Henry Aaron, que hablar sobre la actualidad del deporte.

Pero Rose sí sabe lo que es vivir en el exilio del béisbol, y es algo que no le recomienda al toletero de los Yankees.

Sé que A-Rod mintió sobre el uso de esteroides. No sé sobre lo demás”, dijo Rose. “Pero una suspensión vitalicia es algo bastante serio para cualquiera. A él le encanta el béisbol, y ama jugar pelota. ¿Ahora no va a poder jugar por el resto de su vida?”.

“Metió la pata, no cabe la menor duda”, agregó. “Pero si hay una lección que aprender de mi caso es esta: si hiciste algo y metiste la pata, no mientas al respecto. No seas como yo. Confiesa. Yo eventualmente lo hice, pero era muy tarde”.