‘El Charro de Oro’ quería ser un vaquero mexicano

Sebastien De La Cruz, el Charro de Oro, habla de su gusto por cantar, su carrera y sus estudios, desde Los Ángeles
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‘El Charro de Oro’ quería ser un vaquero mexicano
Sebastien De La Cruz cantó ayer durante la conferencia anual del Consejo de Federaciones Mexicanas (COFEM).
Foto: La Opinion Aurelia Ventura

Con apenas 11 años, Sebastien de la Cruz ya ha tenido una carrera en la que se ha ganado el cariño del público y lamentablemente el repudio de pocos por interpretar el himno estadounidense vestido de mariachi.

El Charro de Oro, se encuentra en Los Ángeles y compartió un poco de su vida y sus inicios con La Opinión. El joven mariachi volvió a recalcar que nunca le afectaron los comentarios negativos que se hicieron en las redes sociales luego de cantar antes de un juego de las finales de la NBA.

“Vi como 500 cosas negativas pero vi más de un millón de comentarios positivos”, sostuvo el pequeño artista.

¿Cómo te iniciaste en tu carrera como Charro?

Cuando tenía cuatro años, fui a una convención con mi mamá y mi hermana. Allí escuché música y le dije a mi mama ‘quiero ir a ver’.

Ella dijo que sí y fuimos a ver los Mariachis, a los que no conocía. Dejé caer el sándwich que estaba comiendo, mirando solo a los Mariachis y pensando que solo quería usar el traje de Mariachi. Les dije a mis padres que quería ser un vaquero mexicano.

¿Cuándo fue la primera vez que cantaste en un escenario?

Cuando tenía cinco años de edad, en una feria en el centro de San Antonio, frente a unas 500 personas.

Canté la Mochila Azul, La Mixteca, Hay unos ojos. De allí participe en competiciones con el Mariachi Vargas, el cual fue un honor para mí el estar allí porque aunque no tenía tanta experiencia como la que tengo ahora, obtuve el tercer lugar la primera vez y el primer lugar la segunda vez, todo en el período de una año.

¿Cómo ha sido tu carrera?

Ha sido impresionante. He conocido gente y probado comidas nuevas. Mis padres me han apoyado y educado en la tradición del Mariachi. Sin ellos, no estaría en ningún lugar. Les agradezco el tiempo y esfuerzo que ponen en ella, por su apoyo hacia mí.

¿Cómo haces para balancear tu carrera y tus estudios?

Realmente, mi escuela me ayuda y yo los ayudo. Cuando estudiaba kínder, primero o segundo grado, nadie sabía realmente que yo era un cantante de Mariachi.

Mi distrito escolar descubrió que yo era un cantante de Mariachi y ahora tienen cinco o seis programas de Mariachi en todo el distrito.

Muchos niños de la escuela preparatoria y secundaria me han dicho que ellos han estado en orquestas pero han probado con el Mariachi y les gusta mucho más el Mariachi porque la gente piensa que es solo música de bares y restaurantes pero el Mariachi es algo más elegante que eso, más técnicas de las que la gente piensa.

¿Qué ambiciones tienes para el futuro?

Mis ambiciones por ahora es participar en más Mariachis, aumentar mi repertorio para poder conocer más personas.

¿Qué deseas transmitir con tu música?

Mi padre me ha dicho que cuando cante delante de personas con dificultades del oído o que solo hablen inglés, me exprese con mis manos, con mis ojos, con el lenguaje corporal para que sepan lo que estoy diciendo.

Fuiste invitado para entonar el Himno Nacional de los Estados Unidos en la final del NBA. ¿Cómo fue esa experiencia?

Interpretar el himno nacional en un final de la NBA fue algo extraordinario. Todo lo que vi cuando terminé fue a la gente tomar sus celulares y comenzar a enviar mensajes de texto y eso me hizo pensar que había hecho un buen trabajo. Vi como 500 cosas negativas pero también vi más de un millón de comentarios positivos.

Pero, honestamente, estoy enfocándome en el futuro y lo que esa gente dijo realmente no me afectó, porque no le doy importancia.