Mantienen cargos contra policías corruptos de El Bronx

Steven Barrett denegó las mociones de desestimación de las acusaciones contra 16 agentes arrestados por el escándalo con multas de tránsito
Mantienen cargos contra policías corruptos de El Bronx
Un grupo de abogados se presentó ayer en una corte de El Bronx en defensa de los policías involucrados.
Foto: EDLP / Humberto Arellano

El Bronx — El juez Steven Barrett denegó ayer las mociones de desestimación de cargos criminales contra 16 policías arrestados a raíz de la investigación que sacó a relucir el escándalo de las multas de tráfico.

La indagación inició con una denuncia anónima, en el 2008, que implicaba al agente José Ramos, quien enfrenta cargos por transporte de heroína, robo de dinero a narcotraficantes, comisión de un atraco estando en servicio y revelar la identidad de un informante policial, entre otros.

En los tres años que duró la pesquisa contra el oficial, 296 grabaciones telefónicas evidenciaron múltiples delitos que implicaban a otros uniformados.

El de más repercusión pública fue el de la práctica de destruir los boletos de tránsito que debían ser pagados por familiares, amigos y colegas.

También se descubrió la táctica de eliminación de citaciones penales y otros delitos, como ocurrió en el caso por agresión de Michael Loturco, vinculado al sindicato policial, contra José Peralta.

El 28 de octubre del 2011, concluyó la investigación con el arresto de 21 personas, entre los que se encontraban los policías.

Los abogados defensores presentaron mociones individuales y conjuntas. La de Jeffrey Reagan, Reuben Peralta y Christopher Scott que encubrieron la agresión de Loturco, alegaba que sus clientes resultaron perjudicados al presentarse la evidencia contra ellos, así como la que se mantiene contra Ramos y los otros policías.

“No hay base”, dijo el juez en su decisión porque “el jurado investigador fue instruido específicamente para considerar cada una por separado”. “La evidencia resultó de una laboriosa investigación y fue una actuación lógica utilizar así los recursos limitados de la fiscalía”, indicó en otro momento.

En el caso de la teniente Jennara Cobb, su abogado disputaba la jurisdicción territorial de la corte porque las conversaciones ocurrieron en el Condado de Rockland. “La evidencia muestra que la acusada actuó con conocimiento de que su conducta iba a tener un efecto particular en el Condado del Bronx…”, afirmó el juez.

Cobb, que por su posición supo de las grabaciones y reveló su existencia a otros agentes, alegó que estaba fuera de servicio. “Eso no significa que no estaba obligada por su juramento al cargo y las normas y regulaciones del Departamento de Policía”, especificó el letrado.

Sobre los cargos de mala conducta oficial y obstrucción de la administración gubernamental en segundo grado, Barrett planteó: “Es claro que cometió un acto para obstruir, dañar y pervertir las funciones del Departamento de Investigaciones Internas“.

Los acusados fueron citados para el 4 de octubre.