De empleados a empleadores

Más mexicanos están siguiendo el sueño de abrir sus propios negocios
De empleados a empleadores
Los negocios mexicanos en Staten Island han revitalizado vecindarios como Port Richmond.
Foto: Archivos edlp

Empezaron como lavaplatos, cocineros y busboys, pero ahora hacen lo posible para construir su propio negocio en otros sectores de la economía local.

Se trata de un grupo pujante de mexicanos emprendedores, que como todo inmigrante luchó para adaptarse a una nueva cultura, los sueldos bajos y probablemente una mala calidad de vida, pero que con el paso de los años han logrado ahorrar algunos dólares y ahora quieren tener su propio negocio.

Manuel Guerrero, activista laboral de origen mexicano que ayudó a la organización de sindicatos en comercios donde predominaba el abuso laboral, considera que los mexicanos están dando ese salto de ser empleados a empleadores, pero falta todavía un poco más de tiempo para que sea más visible.

En ese mismo sentido se expresó José Garza, quien es presidente de la organización East Harlem Business Capital Corp. (EHBCC). Garza, quien es de origen mexicano, se sintió satisfecho por los avances en esta materia, y dice que en los dos años a cargo de dicha organización sin fines de lucro, la presencia de mexicanos que buscan abrir su propio negocio se ha incrementado en un 35%.

“De esta forma, no es extraño que vengan un grupo de cinco o seis amigos que han trabajado duro como cocineros y que ahora quieren abrir un restaurante”, dijo Garza.

Y no sólo eso. “A mi oficina llegan personas que tienen la intención de abrir un deli, una tienda de frutas y verduras e incluso como contratistas directos en la construcción. Por su parte, los dreamers quieren abrir un negocio como mecánicos, aire acondicionado y otros servicios”.

Con el fin de apoyar a este grupo pujante de emprendedores, la EHBCC ha diseñado diversos cursos en donde los mexicanos no sólo reciben asesoría sobre el concepto de negocio y sus obligaciones, sino que además conocen el embrollo administrativo, las reglas del juego e incluso la preparación de un plan de negocios a fin de conseguir préstamos.

“Pienso que los mexicanos están trabajando duro para salir adelante, para ayudar a los suyos, y sobre todo para posicionarse en el mercado”, dijo Garza. “Muchos ya no quieren ser empleados, ahora desean ser su propio patrón”.

Teresa García coincide con esta posición, luego de trabajar en Queens como asesora financiera para las personas que buscan abrir negocio en ese condado. “Aquí les damos asesoría financiera a las personas y les decimos que abrir un negocio es una decisión muy seria, en donde no se puede improvisar”.

Dijo que lo más importante para aquellos que quieren alcanzar el sueño de ser empresarios, es la preparación. “Tenemos que crear conciencia de nuestras necesidades. Como juventud, tenemos que educarnos y sobre todo aprender a ser líderes”.

Ángel Solano inició su carrera como vendedora de seguros para una firma nacional. Con el paso del tiempo, logró asociarse con otra para posteriormente independizarse en 2008 y poner su propio negocio. Dice que su experiencia como pequeña empresaria hubiera sido menos dolorosa con un poco más de capacitación.

“Desde un principio tuve algo de miedo. Primero el asunto de la renta, luego la ubicación, y por último hacerse de una clientela.

“Creo que si hubiese estudiado el mercado, no hubiese sufrido mucho, pero así es la vida. Tuve que conocer las reglas del juego, compras y ventas, etcétera”.

Pese a ello, la joven mexicana ha logrado consolidarse y dice que en los últimos años su negocio se ha posicionado en el sur de El Bronx.

“Ahora que ya se me acaba el contrato de renta voy a buscar un sitio más céntrico para crecer más mi negocio”.

Ángelo Cabrera, fundador de la Alianza Estudiantil México-Americana (MASA en inglés), que ofrece mentorías a hijos de inmigrantes en el Sur de El Bronx, insiste en que la capacitación y educación son vitales en el momento de abrir un negocio.