La justicia reproductiva es el siguiente paso

La justicia reproductiva es el siguiente paso
El 25 de junio de este año la Corte Suprema invalidó partes de la Ley de los Derechos del Votante.
Foto: Archivo

Como nación hemos hecho grandes avances en pos de la justicia en el último siglo, como lo ilustra el reciente 50 aniversario de la Marcha sobre Washington. Pero todavía nos queda un largo camino por recorrer, sobre todo cuando se trata de la protección de la salud de nuestras hermanas, madres, tías y amigas.

Las mujeres no pueden gozar plenamente de sus derechos humanos cuando se les impide el acceso a los principales servicios de salud reproductiva. Es por eso que es importante garantizar que las latinas y todas las mujeres tengan un acceso asequible a estos servicios en el contexto de la lucha por la igualdad plena de las mujeres de este país. Para las latinas, este trabajo es particularmente crítico. Las latinas continúan teniendo altas tasas de cáncer de cuello uterino, embarazos no planeados y, a menudo, enfrentan obstáculos—como la pobreza, el estatus migratorio y las diferencias en el lenguaje—que dificultan el acceso a la justicia reproductiva.

Nos encontramos en un momento histórico con la oportunidad de asegurar nuevas libertades para las mujeres. Muy pronto, la Ley de Cuidado de Salud a bajo precio hará accesible el seguro de salud a millones de latinas, lo cual representa un avance importante en la promoción de la igualdad de la mujer. En Planned Parenthood of New York City (PPNYC), estamos dispuestos a hacer nuestra parte para ayudar a las comunidades latinas de Nueva York a acceder a los servicios de cuidado preventivo.

Las elecciones tienen una resonancia importante en el futuro de la salud de las latinas. En junio pasado, por ejemplo, el bloqueo a la Ley de igualdad de la mujer— a causa de algunas objeciones por parte de legisladores a las disposiciones que habrían ampliado y mantenido servicios de salud reproductiva seguros— fue una gran decepción para las mujeres de aquí y de todo el país.

Los ataques continuos a los derechos reproductivos, incluyendo las acciones políticas que han cerrado clínicas y han dejado a miles de mujeres sin los cuidados que necesitan, han amenazado servicios críticos de salud y puesto en peligro las vidas de las mujeres. Y en el marco del proyecto de ley de reforma migratoria más reciente, las mujeres y los niños inmigrantes tendrían que esperar hasta 15 años para tener derecho a recibir los servicios que necesitan.

Como nos han demostrado las líderes latinas en el pasado, nuestras voces y acciones en conjunto son herramientas poderosas a la hora de hacer un cambio. Debemos poner estas herramientas a trabajar para asegurar que las mujeres tengan el mismo acceso a los servicios y oportunidades que necesitan para alcanzar la justicia reproductiva y poner fin a su marginación. Las mujeres que contribuyen a diario al éxito de este país se merecen algo mejor.

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