Reforma a punto de morir por salida de republicanos

Los congresistas de Texas John Carter y Sam Johnson culparon al presidente Barack Obama por su retiro del grupo bipartidista que evalúa el proyecto migratorio en la Cámara de Representantes
Reforma a punto de morir por salida de republicanos
La salida de los congresistas John Carter y Sam Johnson (izquierda) deja sólo un republicano en el grupo, Mario Díaz Balart.
Foto: Archivo / Facebook

WASHINGTON, D.C. – Dos de los congresistas republicanos que negociaban una reforma migratoria en la Cámara de Representantes se retiraron este viernes del diálogo.

Ahora las posibilidades de presentar una propuesta bipartidista en la Cámara Baja son nulas y eso disminuye enormemente las posibilidades de alcanzar una reforma este año.

Los congresistas republicanos de Texas John Carter y Sam Johnson culparon a la administración y al presidente Barack Obama por su salida.

“En lugar de hacer lo que es correcto para América, el Presidente ha ignorado unilateralmente la Constitución para avanzar su agenda política. No lo toleraremos”, dijeron.

“Si el pasado es un indicador del futuro, sabemos que cualquier medida que requiera de control de inmigración por parte del Presidente no será fielmente ejecutada”, aseguraron. “Sería muy irresponsable darle más autoridad a la administración”.

Fuentes cercanas al grupo que negociaba la reforma aseguran que la razón real por la que los republicanos abandonaron el grupo, es que el liderazgo del partido no quiere apoyar una reforma migratoria y no respaldó las negociaciones después del receso.

” Al final es una decisión del liderazgo republicano ver si permite que el sistema migratorio continúe como hasta ahora o si abren camino a un voto”, dijo la congresista demócrata de California Zoe Lofgren.

Legisladores del mismo partido como Luis Gutiérrez, de Illinois, no pierden las esperanza e insisten en que ahora es más importante que nunca que la gente haga sentir su voz.

Los demócratas se reunieron esta semana para discutir estrategias que impulsen el proyecto migratorio. Sin embargo, las opciones se agotan y sólo quedan pocas semanas de trabajo en el Congreso.