Una papa caliente

Senado devuelve a Cámara acuerdo de presupuesto sin afectar Obamacare
Una  papa caliente
Un posible cierre del Gobierno se cierne como nube negra en el horizonte del Congreso que sigue batallando con el tema.
Foto: AP

WASHINGTON (EFE). — El Senado de Estados Unidos aprobó ayer un proyecto de ley que permitiría evitar el cierre parcial del Gobierno federal el próximo martes, y en el que fue suprimida la polémica exigencia republicana de privar de fondos a la reforma sanitaria promulgada por el presidente Barack Obama en 2010.

Tras la votación en la que se eliminó la disposición republicana (por 54 contra 44), el proyecto legislativo volverá ahora a la Cámara de Representantes, donde los republicanos son mayoría, que podría no aprobarlo.

La propuesta del Senado recorta en un mes la autorización temporal de fondos, que antes abarcaba hasta el 15 de diciembre y ahora ha quedado limitada hasta el 15 de noviembre.

La Cámara baja debatirá este fin de semana si introduce de nuevo la exigencia sobre la ley de salud o si acepta finalmente los términos del Senado, lo que permitiría evitar el cierre parcial del Gobierno federal el próximo martes.

Antes de votar sobre el contenido, el pleno del Senado aprobó dar por terminado el debate, votación que contó con el apoyo de 25 republicanos, quienes no siguieron la recomendación de sus compañeros adversarios de la reforma sanitaria, especialmente del senador por Texas, Ted Cruz, que habían pedido votar en contra.

Para cerrar el debate se necesitaban más de 60 votos. En el Senado los demócratas cuentan con 54 miembros.

“Insto a los republicanos sensibles de la Cámara de Representantes… que dejen votar a los demócratas de la Cámara. Que aprueben un proyecto de ley limpio para evitar el cierre. Desafíen a los anarquistas. Respeten el estado de derecho. Y ayuden al Senado a gobernar”, urgió el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, antes de la votación.

El Congreso ha vivido una intensa semana en lo que respecta a la financiación temporal del gobierno, ya que los republicanos de la Cámara, alentados por el senador Cruz decidieron aprovechar el trámite presupuestario para tratar de hundir la reforma sanitaria.

Cruz recurrió a una estrategia consistente en hablar horas y horas para bloquear un proceso legislativo, con el objetivo de evitar que Reid programara una votación para volver a introducir la financiación de la sanidad, algo que solo requería de una mayoría simple, como ocurrió ayer.

Pese a estar más de 21 horas hablando en la cámara alta, Cruz no logró los suficientes apoyos entre sus correligionarios, para frenar a los demócratas en su plan de mantener financiada la reforma de salud.