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La ‘Madre Patria’ pedirá auxilio en Cumbre

Cambio de roles en la reunión Iberoamericana que se inaugura en Panamá

El Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, (izquierda) junto al presidente de Panamá, Ricardo Martinelli.

El Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, (izquierda) junto al presidente de Panamá, Ricardo Martinelli. Crédito: ap

EDITORES: Con AP Fotos.

PANAMA — La fuerte crisis que agobia a España y una América Latina relativamente tranquila que sorteó los embates económicos han cambiado los roles en la cumbre Iberoamericana, que se inaugura hoy en Panamá.

Ahora es la “Madre Patria” la que acude a pedir auxilio a sus aliados del otro lado del océano para apuntalar la cooperación dentro del foro.

Para España y Portugal, particularmente, la cumbre es propicia porque le permite interactuar con líderes de una región a la que le ha ido bien económicamente en los últimos años, a pesar de la recesión en Europa, el bajo crecimiento de Estados Unidos y China.

“Me parece que para España tiene más importancia”, dijo a The Associated Press Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano, un centro de análisis con sede en Washington. “Sus empresas están buscando nuevos mercados y en América Latina están creciendo”.

“En España, en cambio, las perspectivas no son muy alentadoras en los próximos años”, agregó.

Para el canciller panameño Fernando Núñez Fábrega, “se han invertido los papeles… Lo que anteriormente era una cumbre tutelar, ahora es una cumbre entre iguales”.

La 23ra edición versará sobre el papel de la comunidad iberoamericana en el contexto político, económico y cultural mundial, aunque los líderes discutirán sobre dos recomendaciones en particular: aprobar que la cumbre se haga cada dos años, y que los países latinoamericanos inyecten un poco más de recursos al organismo encargado de impulsar la cooperación.

Los problemas presupuestarios de España y Portugal golpean principalmente a la Secretaría General Iberoamericana, creada en 2003 y que se encarga de velar por la ejecución de los sendos proyectos de cooperación. La Iberoamericana es un vehículo de diálogo, enfocado principalmente en la cooperación cultural y social, entre otros aspectos. En los papeles no es un foro para dirimir conflictos políticos entre sus miembros.

De acuerdo con los organizadores, 14 de los 22 líderes iberoamericanos estarán presentes, lo que enciende el viejo debate en este tipo de encuentros recurrentes sobre si las ausencias reflejan un desinterés por la reunión o es un asunto que solo quita brillo y nada más.

La primera versión de la cumbre en Guadalajara en 1991 representó un hito porque por primera vez se reunían antiguas metrópolis y colonias como estados que tratan de igual a igual.

Después de 22 años, la coyuntura es diferente.

Para Núñez, las economías de los países desarrollados “han demostrado tener una debilidad, que los países del antiguo tercer mundo no tienen”.

“Creo que tenemos que replantear el papel que juegan los países en desarrollo en el contexto mundial”, propuso.

Carlos Malamud, investigador principal para América Latina del Real Instituto Elcano en Madrid, dijo a la AP en una entrevista que “evidentemente la crisis ha impactado la proyección exterior del gobierno de España.” Señaló que más de 4 millones de españoles están sin trabajo, un 26% de la población económicamente activa paralizada.

“¿Qué se obtiene (de las cumbres)?”, pregunta Malamud. “La puesta en marcha de una gran cantidad de proyectos básicamente de cooperación.”

Además, surgieron centenares de asociaciones iberoamericanas de todo tipo, que “reflejan la confluencia de puntos de vistas de españoles, portugueses y latinoamericanos”, resaltó.

“La cooperación española evidentemente se ha visto resentida por la crisis”, enfatiza Malamud. “La propuesta es que haya una creciente asunción de responsabilidades por parte de los latinoamericanos”.

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