Un milagro por día en la Basílica de Guadalupe (video)

Son muchas las almas que hacen posible que triunfe la fe
Un milagro por día en la Basílica de Guadalupe (video)
Los peregrinos celebran el gozo de recuperar la fe, frente a la Basílica de Guadalupe.
Foto: Archivo

MÉXICO, D.F.- De pronto están ahí, a las puertas del templo. Hombres y mujeres hincados, a caballo, en bicicleta, en patines, al volante de coches o con cruces e imágenes de la virgen sobre los hombros: Son dos millones de peregrinos que cada año visitan la Basílica de Guadalupe.

Hoy mismo regresan a sus hogares 70,000 fieles de Atlacomulco, Estado de México, cargados de fe, milagros y agradecimientos para una divinidad ajena a la logística del templo mariano más visitado del mundo y sus alrededores que requiere colosales esfuerzos terrenales.

La vigilancia de los romeros en la capital mexicana en días de peregrinaciones a La Villa (al ritmo de un día sí y otro también) absorbe jornadas enteras de, por lo menos, 1,500 policías, un helicóptero y unos 600 servidores públicos entre médicos, trabajadores sociales y coordinadores territoriales.

Ninguna prevención es menor cuando arriban de un solo golpe 2,400 vehículos como los que llegaron de Atlacomulco desde el pasado miércoles o hasta 20,000 bicicletas desde Querétaro en julio o los alborotos por las visitas de reliquias de Juan Pablo II y la madre Teresa de Calcuta en el verano.

El paso de las masas guadalupanas bloquea intermitentemente alrededor de 50 avenidas y trastoca a por lo menos 2,000 por las que circulan cinco millones de automóviles en la capital mexicana.

Después viene el reto de frenar cualquier tipo de riesgo sanitario en La Estancia del Peregrino, un refugio gratuito de 22 hectáreas se instalan hasta 200 inodoros móviles que deben desinfectarse constantemente con hipoclorito y agua.

Mantener en pie las caóticas áreas para preparar alimentos que generan diariamente dos toneladas de basura y son caóticas por la cantidad de personas, verduras, lunches, botes plásticos, servilletas de papel…

Frenar la ingobernabilidad es un asunto de varias manos. Gente invisible de la iglesia, el gobierno de la ciudad de México y la delegación (municipio) que hacen posible mantener en pie el milagro del arribo de la fe.