Sitios de espanto en NYC (fotos)

Leyendas hablan de fantasmas y espíritus extraños en varias estructuras y espacios de la ciudad, los que podrías visitar de cara a la celebración de Halloween

Luego del rodaje de la película de terror "Rosemary's Baby", en el edificio Dakota (en la foto), la esposa de Roman Polanski fue asesinada por la banda de Charles Manson.

Luego del rodaje de la película de terror "Rosemary's Baby", en el edificio Dakota (en la foto), la esposa de Roman Polanski fue asesinada por la banda de Charles Manson. Crédito: Mariela Lombard / EDLP

NUEVA YORK — Aunque en las últimas décadas la Ciudad de Nueva York se ha convertido en un lugar muy seguro, cuando baja el sol y las sombras cubren sus calles, fantasmas y espíritus extraños empiezan a rondar algunos de sus majestuosos monumentos y barrios. Aquí le ofrecemos algunas de las leyendas de la Gran Manzana, por si desea ir a visitarlas durante este día de Halloween.

El edificio Dakota: Este edificio palaciego construido en 1880 está ubicado en la calle 72 al lado Oeste del Parque Central. Esta construcción está rodeada de historias misteriosas desde principios del siglo XX, cuando el famoso mago Aleister Crowley, considerado uno de los hombres más perversos del mundo, vivió en el inmueble y llevaba a cabo rituales de magia negra.

El mismo lugar sirvió como escenario para la película de terror “Rosemary’s Baby”, de Roman Polanski. Tras terminar el rodaje, en 1969, la esposa de Polanski fue asesinada por la banda de Charles Manson, quien dijo inspirarse en la canción de los Beatles “Helter Skelter”. En 1980, John Lennon, quien residía en el Dakota, fue asesinado de cinco disparos frente al edificio.

Teatro Belasco: Abrió sus puertas en 1907 y está ubicado en el 111 Oeste de la calle 44 y la Sexta Avenida. Anteriormente era conocido como el teatro Stuyvesant, y fue diseñado por el arquitecto George Keister para que el empresario de origen sefardita David Belasco viviera en el Penthouse encima del teatro, hasta su muerte en 1931. La leyenda dice que el fantasma del productor Belasco se pasea por la localidad todas las noches, y algunos artistas aseguran que lo han visto durante sus presentaciones.

Antigua Catedral de San Patricio: La iglesia ubicada en el 263 de la calle Mulberry, es una tenebrosa edificación construida en 1815 y “acosada” por fantasmas. Uno de esos espíritus que, según la leyenda, se ven regularmente, es el de Pierre Toussaint, un esclavo que se hizo peluquero y cuyo cadáver fue enterrado a la entrada de la catedral. También se dice que el Obispo de Nueva York John Dubois fue enterrado en 1842 ante la iglesia, y es visto regularmente en los alrededores.

Washington Square Park: La historia dice que antes de convertirse en un lugar de reunión para estudiantes y turistas, este parque ubicado al Oeste de las calles 4 y MacDougal, en Greenwich Village, sirvió como lugar de condena durante la Guerra de la Revolución, donde ahorcaron a miles de personas. Se dice que hay unas 15,000 personas enterradas en esa plazoleta.

Observatorio del Edificio Empire State: Además de ser considerado uno de los lugares más turísticos y románticos de Nueva York, el Empire State tiene una historia tenebrosa que comienza desde el inicio de su construcción en 1930. Dice la leyenda que por cada piso —102— murió un trabajador durante su edificación (Sólo se reportaron menos de 15 muertes). Además, ha sido escenario de por lo menos 30 suicidios. Por esta razón se construyó en 1947 la reja que circunda la plataforma, luego de que cinco personas saltaran al vacío durante un periodo de tres semanas.

También, algunos visitantes alegan haber visto a una mujer vestida con ropa de los ’50 que habla con los turistas y les dice que su novio murió en una guerra en Alemania y que no puede vivir sin él. Después de que en 1945 un avión se estrellara contra el piso 79 en un accidente en el que murieron 14 personas, algunos aseguran haber visto el fantasma de un hombre vestido de piloto atravesar las paredes.

Hay otros espacios en los que, aunque no hay indicios de que aparecen fantasmas o espíritus maléficos, también se puede sentir terror, especialmente en las noches.

Flushing Meadows Park: El parque de unos 54,667 pies cuadrados es un hermoso lugar para visitar durante el día para realizar actividades recreativas. Pero en las noches se puede convertir en un lugar tétrico, que ya fue catalogado como el segundo parque más peligroso de la ciudad, —el primero es Central Park. Según las estadísticas del NYPD, hasta el mes de julio se habían registrado 387 crímenes serios, cinco violaciones y 40 robos. Por esta razón, se recomienda disfrutar del parque y todas sus actividades que ofrece durante el día, pero tomar precauciones cuando empieza a caer la noche, ya que después que cierran el parque a las 9 p.m., este puede ser un lugar donde asustan, pero no los fantasmas…

El cementerio Leverich: Es un camposanto abandonado del siglo 17 y donde ya no se ven lápidas, ubicado en la avenida 35 y la calle Leverich en Jackson Heights. Hoy día se ha convertido en un terreno baldío donde sólo se ve basura. Hasta que uno de los funcionarios electos del área cumpla su promesa de convertirlo en un parque, seguirá siendo un área donde los criminales se aprovechan para sus fechorías en las noches.

La estación del tren 1 en la calle 191: Un lugar con tintes tenebrosos es el corredor de tres bloques de largo de la estación de trenes de la calle 191 y St. Nicholas, considerada la más profunda de Nueva York con 180 pies.

La carretera de Annie, es una leyenda urbana en el Estado Jardín, que atrae periódicamente a curiosos al área de la ciudad de Totowa, en referencia a testimonios de personas que aseguran ver aparecer el espíritu de una joven mujer en medio de la noche.

Cuenta la leyenda que la aparición se atribuye al ánima de Annie, que se dirigía a su fiesta de graduación con su novio y tras discutir con éste se bajó del vehículo en que viajaban y empezó a caminar por la Riverview Drive, (pasando el cementerio Lauren Hill —donde fue sepultada) cuando fue raptada por un grupo de hombres, que luego de violarla la mataron.

Desde entonces, dicen los testigos, que su espíritu acostumbra aparecérsele a los conductores —especialmente jóvenes— en horas de la noche. Dicha carretera, que tiene pronunciadas curvas, posee una alta incidencia de accidentes automovilísticos que se atribuyen a las apariciones de Annie. (Cristina Loboguerrero)

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