El Papa quiere saber qué piensan los fieles del divorcio

Todos los católicos del mundo deben responder 38 preguntas sobre los "desafíos de la familia"
El Papa quiere saber qué piensan los fieles del divorcio
La Santa Sede ha distribuido cuestionarios a todas las conferencias episcopales del mundo.
Foto: AP / Alessandra Tarantino

Ciudad del Vaticano, 1 Nov – El Vaticano puso en marcha una encuesta mundial que pretende consultar a todos los católicos del mundo sobre los “desafíos pastorales de la familia”, entre otros los divorciados vueltos a casar o las uniones libres.

Con motivo de la próxima asamblea del Sínodo, que reunirá a obispos representativos de los cinco continentes en octubre de 2014 en El Vaticano, la Santa Sede ha distribuido cuestionarios a todas las conferencias episcopales del mundo.

Entre las preguntas del texto se lee: “¿Los cristianos divorciados que se han vuelto a casar están conscientes de su irregularidad? ¿Se sienten marginados y viven con sufrimiento la imposibilidad de recibir los sacramentos?”.

Un total de 38 interrogantes que deberán ser analizadas a todos los niveles -incluso en las mismas parroquias– y que fueron transmitidas junto a un breve documento.

En el escrito introductorio quedaron plasmados los cambios que sufrirá el Sínodo de los Obispos y que han sido promovidos por Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco.

La reunión para analizar este tema no será única, como ocurría en el pasado. Hasta ahora el Sínodo sesionaba una vez cada dos años y tras varias semanas de debate se votaban unas propuestas que se turnaban al Papa.

En este caso se programó una primera reunión para octubre en la cual se definirá el “estado de la cuestión” y se recopilarán los “testimonios y las propuestas de los obispos”.

Una segunda etapa está pautada para el siguiente año, durante el Sínodo ordinario de 2015, donde se dará seguimiento al debate “para buscar líneas operativas para la pastoral de la persona humana en la familia”.

El documento enviado a los obispos analiza, entre otras cosas, el problema de las parejas de hecho que “no acceden al matrimonio y a veces excluyen la idea” o las uniones entre personas del mismo sexo, “a las que no pocas veces se consiente la adopción de hijos”.

También se refiere a los matrimonios mixtos o interreligiosos, las familias monoparentales, las “formas de feminismo hostil a la Iglesia” y la difusión del fenómeno de la “renta de úteros”.

Con todas las respuestas a las preguntas se establecerán las líneas de un debate que, como anticipó el documento, busca promover “esperanzas renovadas” a una pastoral de acogida y no reducir todo a una lista de “doctrinas ya conocidas”.