Concluyen votaciones presidenciales en Honduras

Las encuestas previas a los comicios mostraron una intención de voto del 27% para Castro y un 28% para el candidato oficialista Juan Orlando Hernández

Con una alta participación, los hondureños salieron a votar para elegir presidente.

Con una alta participación, los hondureños salieron a votar para elegir presidente. Crédito: AP

TEGUCIGALPA, Honduras.? Los centros de votación cerraron en Honduras tras una participación masiva de los votantes y bajo una fuerte vigilancia policial y militar, tras lo cual las autoridades electorales comenzaron el conteo de los sufragios en lo que se prevé una larga jornada debido a la cerrada disputa de los candidatos del oficialismo y la oposición.

“Esta fiesta cívica finalizó con una participación enorme de votantes… y los hondureños decidieron este día su futuro, su destino””, dijo el presidente del Tribunal Supremo Electoral David Matamoros en una cadena de radio y televisión.

El tribunal prohibió divulgar tendencias o resultados en boca de urnas hasta dos horas después de concluidos los comicios e informó que se tendrán los primeros resultados a las 19:00 (0100GMT del lunes).

El principal partido de oposición Libre, que lleva como candidata a Xiomara Castro, esposa del derrocado mandatario Manuel Zelaya, llamó a sus simpatizantes a defender los votos.

“Que las personas que fueron a votar vayan a las urnas y defiendan los resultados, la visión del pueblo comprobando el conteo será fundamental”, dijo el secretario de comunicaciones del partido, Enrique Reina.

No hay previsiones sobre la duración de la jornada de recuento de votos debido a lo ajustado del resultado esperado por las encuestas, un nuevo sistema de conteo de votos no probado anteriormente y una serie de declaraciones contradictorias sobre la hora y el canal de transmisión de los resultados.

La diputada del partido liberal Waldina paz que busca la reelección, dijo a The Associated Press que “las irregularidades han sido mínimas y la cultura del miedo ha fracasado. El que denuncie en este momento un fraude es un inconsciente y un mentiroso”.

Las encuestas previas a los comicios mostraron una intención de voto del 27% para Castro y un 28% para el candidato oficialista Juan Orlando Hernández. El resto distribuido entre los otros seis aspirantes.

Las elecciones han transcurrido bajo una fuerte vigilancia policial y militar que ha intervenido para tranquilizar los ánimos en pequeñas controversias. Algunos centros de votación eran custodiados hasta por cuatro soldados y seis policías.

Muchas calles parecían una feria, llenas de puestos de comida, música y tenderetes electorales.

Es tradición de los hondureños reunirse en las calles y comentar los resultados. Los radios en las casas y en los taxis están a todo volumen a la espera de que comience la transmisión de los resultados.

Los votantes están a la expectativa y algunos expresan escepticismo sobre el futuro.

“No hay problema principal, uno que esté por encima de otro. Hay inseguridad, miedo, violencia, hambre, desempleo, hay problemas tan profundos que es difícil que nadie pueda resolver nada”, dijo a la AP José Barreiro.

Para Lucía Oliva, de 23 años: “es difícil encontrar trabajo, muchas familias viven de un solo salario. Hasta 12 personas. Hay necesidad. Y salir a las calles cada vez da más miedo porque asaltan todo el tiempo”.

La constitución establece que se gana la presidencia con la mayoría simple de votos, en un sistema electoral que no prevé una segunda vuelta y en el que Tribunal Electoral decide si hace se hace un recuento voto a voto o no.

Alrededor de 250 observadores internacionales de la Unión Europea, Estados Unidos y la OEA vigilan el desarrollo de la jornada electoral.

El expresidente de Paraguay, Fernando Lugo, observador electoral invitado por Libre, recorrió las mesas y dijo a la AP que “la incorporación del elemento tecnológico a las elecciones me parece muy interesante” y que “está instalada la garantía para que todo avance correctamente”.

Carlos Lagos, uno de los custodios electorales de la escuela Panamá del barrio Buenos Aires, al norte de esta capital, y encargado de escanear las actas con los resultados para transmitirlas al centro de cómputo, dijo a la AP que “todo ha funcionado a la primera, sin ningún problema”, pero advirtió que “quizás haya retrasos por sobrecarga en el sistema si todas las actas son transmitidas al mismo tiempo”.

En entrevista con la AP Enrique Correa, jefe de la misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos, pidió prudencia a los candidatos al informar conteos de votos parciales a lo largo de la jornada.

El candidato presidencial del oficialista Partido Nacional Juan Orlando Hernández declaró momentos antes de introducir su voto en la urna en su localidad natal de Gracias, Lempira, “es el mensaje que estamos dando en todo en el país, que queremos diputados del Partido Nacional para defender la Policía Militar. Esto es una fiesta alegre. Voten en masa”.

Con una plancha de ropa en la mano simbolizando que van a “planchar” en las elecciones, es decir, obtener una gran victoria, Hernández agregó que quiere “que sea la elección más concurrida y observada de la historia”.

La campaña de Hernández se ha centrado en el principal problema que aqueja al país: la inseguridad. Hernández propone como solución la creación de un cuerpo especial armado, la Policía Militar, que atacará la extorsión y violencia que padecen miles de hondureños.

Castro propone convocar a una Asamblea Constituyente que “refunde al país” y cambie las instituciones y el sistema electoral. Aunque su bandera original de “socialismo democrático” se ha movido hacia el centro, muchos hondureños siguen creyendo que su programa es demasiado radical.

Honduras es el país con el mayor índice de homicidios del planeta según la Oficina de las Naciones Unidas contra el Crimen y el Delito, con 86,5 asesinatos por cada 100.000 habitantes. Es también el país de América Central por el que según el Comando Sur del ejército de Estados Unidos pasa casi 90% de la cocaína que llega a ese país.

“Esta sería la única oportunidad que tendremos para que el país cambie. Hagamos bien las cosas. Todo el mundo tiene los ojos puestos en Honduras. Cerremos el momento triste que abrió el golpe de Estado”, dijo a periodistas Juliette Handal, candidata a vicepresidenta de Libre.

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