México aprueba Reforma Energética: Suelta el petróleo

Puñetazos y acto nudista fueron parte del encendido debate
México aprueba Reforma Energética: Suelta el petróleo
Las discusiones imperaron durante el debate del proyecto.
Foto: NOTIMEX / JORGE GONZÁLEZ

MÉXICO – Dos proyectos antagónicos para explorar y extraer petróleo en este país chocaron hasta los puñetazos y con actos nudistas en la Cámara de Diputados cuando se impuso en votaciones el modelo que incluye a la iniciativa privada como apoyo para mejorar la producción de hidrocarburos, que cayó una cuarta parte desde 2004.

Aprobada esta madrugada en la Cámara Baja, con 354 sufragios a favor y 134 en contra, la Reforma Energética es un hecho, aún cuando se violaron algunos procedimientos legislativos, como enviar el documento al análisis de comisiones.

Los opositores izquierdistas proponían cambiar el régimen fiscal que quita 69 dólares por cada 100 procedentes de la venta de hidrocarburos para las finanzas públicas y, en cambio, dar a Petróleos Mexicanos autonomía presupuestal para resolver la capitalización sin la intromisión de particulares.

Defendieron esta posición con frenesí. Días atrás, tomaron calles y las dos tribunas legislativas antes de que la congresista Karen Quiroga se enfrentara físicamente con su congénere Landy Berzunza hasta fracturarse el cuello y rasgarse la retina, respectivamente, en la acalorada sesión de las últimas horas.

En el clímax de la discusión, el diputado Antonio García Conejo (del PRD) se quitó la ropa poco a poco hasta quedar en calzoncillos como una representación de lo que para él significa la reforma aprobada en los términos propuestos por los legisladores del PAN, PRI y PVEM.

Entre los cambios principales se encuentra la transición de Pemex de organismo descentralizado a un consorcio de empresas productivas estatales y particulares que operará a través de contratos cuyas reglas se redactarán en los próximos cuatro meses.

Hasta ahora se sabe que el gobierno arriesgará con empresas privadas la inversión de explorar en aguas profundas a cambio de compartir riesgos o utilidades posteriores en porcentajes pactados con antelación. Esto porque extraer hidrocarburos más allá de tres kilómetros de fondo cuesta anualmente 100,000 millones de dólares, 10 veces más que en aguas someras y 100 más que en superficie terrestre y Pemex no tiene tales recursos.

Por eso, de 2010 a la fecha mientras Estados Unidos exploró 52 pozos petroleros a ese nivel, México sólo logró dos, aunque calcula que podría encontrar alrededor de 29,500 millones de barriles que repunten las reservas.

El gobierno también podrá celebrar “contratos de producción compartida” con empresas privadas en los que se compromete un porcentaje de la producción obtenida como retribución.

El esquema propuesto por el bloque de izquierda en el Congreso fue rechazado ante el problema inmediato de encontrar un financiamiento alterno para el gobierno, que depende de los recursos petroleros frente a una pésima recaudación de impuestos.

Sin embargo, sí se incluyó su propuesta de sacar del Consejo de Administración de Pemex a los cinco representantes del sindicato que durante décadas fue blanco de acusaciones de corporativismo y corrupción.

La participación privada también queda abierta para la generación y comercialización de energía eléctrica. Podrá además hacer uso de las redes de transmisión y distribución para comercializar la energía que produzcan.