Republicanos a decidir sobre la reforma migratoria
Activistas advierten contra “píldora venenosa” para republicanos en el debate de reforma migratoria
Manifestantes durante un mitin en el National Mall en Washington, el 8 de octubre de 2013, piden a los líderes republicanos de la Cámara aprobar una reforma migratoria integral con un camino a la ciudadanía. Crédito: Archivo / AP
WASHINGTON.- Activistas de la comunidad inmigrante advirtieron este viernes de que los republicanos de la Cámara de Representantes deben evitar una “píldora venenosa” cuando finalmente presenten sus “principios” para una reforma migratoria.
Durante una conferencia telefónica con periodistas, los activistas señalaron que los republicanos afrontan un momento coyuntural en su debate interno la próxima semana sobre inmigración: proponer medidas que impulsen el proceso legislativo o insistir en medidas inflexibles que lo impidan.
Uno de los proyectos de ley republicanos que fue aprobado en junio de 2013 en el Comité Judicial de la Cámara Baja fue el llamado “Safe Act”, que permitiría a los estados y localidades adoptar sus propias medidas policiales y sanciones por infracciones migratorias.
Los activistas dejaron en claro que esa iniciativa sería una “píldora venenosa” y aconsejaron a los republicanos no insistir en incluirla en un eventual paquete migratorio.
La medida en cuestión “es una potencial píldora venenosa” que permitiría a los estados seguir los pasos de Arizona cuando adoptó la SB1070 contra los indocumentados, dijo Frank Sharry, director ejecutivo de America´s Voice.
“Esperemos que los republicanos no insistan en eso como el precio a pagar por una reforma migratoria” porque eso conduciría a violaciones de los derechos civiles y la “criminalización” de los inmigrantes, advirtió.
“Queremos una vía inclusiva para el estatus legal de los indocumentados, y una vía hacia la ciudadanía para los que se legalicen. Esos siguen siendo nuestros principios”, explicó Sharry, haciéndose eco de las exigencias del movimiento pro-reforma.
Por su parte, Arturo Rodríguez, presidente del sindicato United Farm Workers, calificó de “inaceptable” cualquier medida que permita a las autoridades locales hacer las veces de agentes de inmigración, porque esto afecta también la seguridad comunitaria.
Eliseo Medina, uno de los activistas que mantuvo un ayuno por 22 días frente al “Mall” en Washington entre noviembre y diciembre pasado, ve como buena señal que los republicanos al menos han iniciado un diálogo entre ellos sobre la reforma, y falta estudiar los pormenores de su lista de “principios”.
“Vamos a viajar por todo el país, presentando nuestros argumentos a los votantes de líderes del Congreso clave… vamos a seguir marchando, ayunando y orando” por la reforma, prometió Medina, quien ha sido invitado a presenciar el discurso del presidente Barack Obama sobre el “Estado de la Unión” el martes próximo.
El lunes próximo, Medina y otras activistas delinearán sus estrategias para 2014.
Para Sharry, lo que importará en el discurso de Obama no es “el número de palabras o párrafos” que pronuncie sobre la reforma migratoria sino el avance de los republicanos en esta materia.
Según observadores, el reto de Obama en ese discurso será alentar a los republicanos a continuar sus negociaciones internas sin adoptar un tono altamente partidista, porque la meta es lograr “progreso con algo sustancioso”.
En paralelo a la llamada telefónica, el exsecretario de Comercio bajo la presidencia de George W. Bush, Carlos Gutiérrez, dijo en un evento en Washington que, a su juicio, “es un buen momento para ser optimista sobre la reforma migratoria”.
El único proyecto de ley migratoria aprobado en el pleno de la Cámara Baja eliminó los fondos para la puesta en marcha del programa de “acción diferida” de 2012 que suspende por dos años la deportación de ciertos estudiantes indocumentados.
Esa medida no se sometió a debate o voto en el Senado.