Suspenso en la educación bilingüe en NYC

A cuarenta años del inicio de estos programas en escuelas de la ciudad, muchos alumnos siguen estancados

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Suspenso en la educación bilingüe en NYC
Las bajas calificaciones de alumnos de educación bilingüe llevaron a los directores de varias escuelas a eliminar los programas.
Foto: AP

Nueva York — Cuarenta años después de que una histórica demanda obligara a la ciudad a ofrecer educación bilingüe a los estudiantes que lo necesitasen, el sistema no ha rendido los frutos esperados.

Los estudiantes catalogados por el Departamento de Educación (DOE) como ELL (English Language Learners) siguen teniendo la tasa de abandono más alta y el rendimiento académico más pobre, las mismas condiciones que abrumaban a los alumnos puertorriqueños de las escuelas públicas neoyorquinas medio siglo atrás.

Para revertir esta situación, en 1972 el Fondo Puertorriqueño de Educación y Defensa Legal (PRDLF) demandó a la Junta de Educación de Nueva York. La negociación posterior dio lugar al llamado Decreto de Consentimiento ASPIRA, que definió el derecho de los estudiantes no angloparlantes a recibir educación bilingüe e instrucción en inglés como segundo idioma en las escuelas públicas de la ciudad y sirvió de modelo para otros programas similares en todo el país.

Actualmente, se ofrecen en Nueva York tres programas asociados con la enseñanza bilingüe: el Transicional (TBE, por su sigla en inglés), el de Lenguaje Dual (DL), y el de Inglés como Segundo Idioma (ESL), que consiste en impartir enseñanza en inglés a hablantes de otra lengua, y que es un programa monolingüe.

Las reglamentaciones vigentes establecen que una escuela con al menos 20 alumnos cuya lengua materna no sea el inglés tiene la obligación de ofrecer enseñanza bilingüe; cuál de las tres alternativas anteriores, es decisión de cada plantel.

Además del español, los programas incluyen chino, creole, yiddish, bengali, árabe y francés. La mayoría de los estudiantes bilingües son hablantes de español: 100,908 alumnos, o 63.4% del total de ELL. La mayoría de los ELL nació en Estados Unidos.

El TBE es el programa más favorecido por los impulsores del bilingüismo. Normalmente consiste en dar el 90 % de las clases en español (u otro idioma) durante los primeros tres años, al cabo de los cuales se espera que los alumnos hayan aprendido inglés. Alrededor del 18% de los estudiantes bilingües toman este programa.

El Programa Dual abarca 50% de las clases en inglés y el resto en otro idioma. No tiene un límite de tiempo, pero se emplea muy poco.

Cerca del 80% de los alumnos bilingües cursan programas de ESL. Según la mayoría de los expertos consultados para esta nota, esta es la principal causa del fracaso escolar de esos estudiantes, que tienen la tasa más alta de reprobación de los exámenes estatales obligatorios para escuelas primarias y secundarias.

“Medio siglo de investigación confirma que enseñar a un niño mediante una lengua que no entiende, es algo que sencillamente no funciona”, aseguró Ofelia García, una de la más reconocidas expertas en educación bilingüe y profesora de la Universidad de Nueva York (CUNY).

A la limitación crónica de fondos y maestros certificados que ha afectado a esta enseñanza desde el principio, en la última década se sumó lo que algunos expertos consideran una clara política discriminatoria. Luis Reyes, investigador del Centro de Estudios Puertorriqueños, acusó al exalcalde Michael Bloomberg de querer desmantelar el sistema de educación bilingüe mediante el cierre de escuelas y el favoritismo hacia el ESL.

“La anterior administración se focalizó en los exámenes estandarizados y el Common Core establecido por ley federal, que condicionan a las escuelas a privilegiar la enseñanza en inglés”, señaló el experto.

Dado que el DOE evalúa a las escuelas de acuerdo con los resultados de los exámenes de sus alumnos, muchos directores eliminaron programas bilingües por considerarlos la causa de las malas calificaciones.

Los críticos del bilingüismo tienen otra visión. Don Soifer, director ejecutivo de la organización no gubernamental Lexinton Institute, consideró que “retrasar el aprendizaje del inglés hasta cuarto grado, como hace el TBE, limita severamente la posibilidad de que el alumno llegue a dominar esta lengua y lo condena a vivir en un aislamiento lingüístico”. El experto, en cambio, ve con buenos ojos los programas duales.

La experiencia internacional puede servir de guía. En Canadá, el ejemplo más cercano, francés e inglés se han enseñado durante décadas con excelentes resultados. Otro caso comparable es el de España: la constitución de 1978 estableció al castellano como lengua oficial del país, reconociendo al mismo tiempo al catalán, el euskera y el gallego como oficiales en sus respectivas comunidades. Con distintos matices, esas lenguas han sido enseñadas desde entonces en la escuela, asegurándose así su supervivencia.

“En ninguno de estos casos se produjo un retroceso del castellano, que sigue siendo usado por el 100% de la población española”, destacó Jorge López Cortina, profesor de Seton Hall y experto en las comunidades bilingües de Filipinas.

En cualquier caso, la expansión de la enseñanza bilingüe requiere una inversión importante, que colocaría al alcalde Bill de Blasio frente a otra dura opción presupuestaria.

Sin embargo, Reyes aseguró que existen fondos federales y estatales disponibles para este fin. “El problema no es la falta de dinero sino la voluntad de usarlo correctamente”, concluyó.