Cumbre en Toluca abordará seguridad en la frontera

Seguridad y negocios, temas por discutir en VII Cumbre de Líderes de Norteamérica
Cumbre en Toluca abordará seguridad en la frontera
al presidente de México, Enrique Peña Nieto (E), y al primer ministro de Canadá, Stephen Harper (i), durante la ceremonia de bienvenida en Palacio Nacional de Ciudad de México.
Foto: EFE

WASHINGTON, D.C.— La seguridad en la frontera entre EEUU y México, por donde convergen algunos de los asuntos comerciales y políticos más sensibles entre ambos países, compartirá protagonismo con la agenda económica en la VII Cumbre de Líderes de Norteamérica este miércoles en Toluca, México.

La séptima cumbre trilateral desde 2005, que reunirá a los presidentes de EEUU, Barack Obama, y de México, Enrique Peña Nieto, y al primer ministro canadiense, Stephen Harper, tendrá una fuerte dosis de temas económicos, en particular el fomento de la integración económica de Norteamérica.

De cara a la creciente competencia de China, los líderes norteamericanos también repasarán el avance hacia un Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) entre 12 naciones este año.

Para EEUU, el TPP ayudaría a modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 1994, con el que el comercio regional supera ya el billón de dólares anuales y del que dependen 14 millones de empleos en este país.

Pese al enfoque económico de la cumbre, se prevé que, al menos en privado, la seguridad fronteriza y la “narcoviolencia” en México, que en 2013 dio paso al surgimiento de grupos de “autodefensas” en Michoacán y Guerrero, también tendrán protagonismo.

Vanda Felbab-Brown, analista de política exterior de la conservadora Institución Brookings, señaló que la situación de seguridad en México “continúa sin solución”, y supone uno de los principales retos en la cooperación bilateral.

La cancelación de varios programas de seguridad ha alimentado la frustración en Washington ante la escasa “claridad” sobre la política de seguridad de México “y el tipo de papel que pueda jugar en ésta Estados Unidos”, según Felbab-Brown.

Christopher Wilson, analista del Instituto de México del Centro Woodrow Wilson, consideró que Peña Nieto aprovechará los elogios a su agenda de reforma económica para aumentar sus índices de popularidad.

Aún así, “la seguridad ciudadana estará en la agenda y sin duda será una parte importante de las discusiones privadas. Pero dudo de que escuchemos grandes pronunciamientos en las sesiones públicas”, vaticinó Wilson.

La Iniciativa Mérida contra el narcotráfico y el crimen organizado cambió el enfoque de recriminaciones mutuas a “responsabilidad compartida”, y ambos países se beneficiarían del fortalecimiento de la cooperación en materia de seguridad, especialmente frente a la crisis en Michoacán, según Wilson.

El Gobierno de Peña Nieto busca ampliar la agenda bilateral más allá de la lucha contra el narcotráfico, y centrar la atención en México como un líder en la región.

No sorprende que el Gobierno de Los Pinos haga énfasis en asuntos como la reforma del sector energético, promulgada por Peña Nieto el pasado 20 de diciembre y que busca abrir a la estatal Petróleos Mexicanos (PEMEX) a las inversiones privadas y extranjeras por primera vez en 75 años.

La reforma energética es pieza clave de la estrategia del Gobierno mexicano para el crecimiento económico y el fomento de la producción petrolera, y para financiar diversos programas sociales en ese país.

Obama llegará a la cumbre con una agenda política estancada en el Congreso: los republicanos no avanzan hacia un voto de la reforma migratoria, y muchos legisladores del Partido Demócrata se muestran reacios a apoyar la “vía rápida” para negociar nuevos pactos comerciales.

No hubo cumbres en 2010, 2011 o 2013, y en la de 2012, realizada en Washington, también se discutieron esfuerzos para homologar las regulaciones y fomentar la eficiencia de las fronteras, temas que figuran en la de Toluca.

Según los expertos, es poco probable que la cumbre de Toluca produzca grandes anuncios más allá del compromiso de fomentar la integración económica regional.

“Desafortunadamente, la cumbre será básicamente la foto protocolaria y una oportunidad de celebrar logros pasados, como la reforma energética de México y el 20 aniversario del TLCAN. Los tres países norteamericanos tienen enormes intereses compartidos tanto en seguridad como en economía, pero los tres gobiernos no han articulado una visión contundente para el futuro de la región”, lamentó Wilson.