Dominicanos preparan mangú más grande del mundo

Residentes en Puerto Rico usan 2,014 plátanos para elaborar el plato típico durante el Festival de Apoyo a Claridad
Dominicanos preparan mangú más grande del mundo
Según Silvia Valerio Espinal, es preciso que el mangú vaya acompañado de salami dominicano, queso frito dominicano o jamón.
Foto: INS

San Juan – Manos diestras en la carpa de la comunidad dominicana en Puerto Rico se encargaron de realizar este domingo con 2,014 plátanos el mangú más grande del mundo durante la cuadragésima edición del Festival de Apoyo a Claridad, que le fue dedicada.

Además de los 2,014 plátanos, se emplearon 200 libras de mantequilla, otras 200 libras de cebolla, 10 galones de aceite de oliva y mucha agua caliente como ingredientes esenciales para la creación del tradicional plato dominicano que rindió para aproximadamente 1,700 personas.

Según Silvia Valerio Espinal, es preciso que el mangú vaya acompañado de salami dominicano, queso frito dominicano o jamón.

“Ha sido muy buena la experiencia, a la gente le ha encantado, es la primera vez que estoy aquí y ha sido muy bonito”, dijo la cocinera de origen dominicano radicada en la isla, mientras servía un suculento plato de mangú con jamón para llevar.

Valerio Espinal –una de los cuatro expertos en elaborar el plato típico junto a Isaías Amado, quien lleva 20 años de cocinero, Socran y Thony Iriano– indicó que decidieron dividir el mangú en calderos diferentes, y no en uno gigante, debido a los contaminantes que pudieran traer la brisa, el estar cerca del expreso Las Américas y a las inclemencias del tiempo.

Cerca de la 1:00 p.m. del domingo ya cientos de personas habían probado el manjar y desde la entrada del Festival de Apoyo a Claridad, celebrado en el estacionamiento del estadio Hiram Bithorn, había personas que preguntaban “¿dónde es el mangú?”.

Entre quienes probaron el manjar se encontraba el cónsul general de la República Dominicana en Puerto Rico, Franklin Grullón, quien se expresó entusiasmado con la actividad y lamentó que no se pudiera ver un caldero gigante.