Deportados sin cometer delitos

Es políticamente difícil que se elimine Comunidades Seguras
Deportados   sin cometer delitos
El gobierno de Estados Unidos busca mantener una cifra de 400 mil deportaciones anuales. Foto: Getty
Foto: Getty Images

La presión sobre el gobierno de Barack Obama para que modifique sus prioridades de deportación se incrementó ayer al revelarse que el programa Comunidades Seguras y otras directivas internas han resultado principalmente en más expulsiones de personas sin delitos o convictas de delitos de tráfico y de inmigración.

Pero algunos analistas señ alaron que eliminar Comunidades Seguras sería políticamente muy difícil para este Gobierno, porque reduciría notablemente el número anual de deportaciones, que se ha mantenido cercano o superior a 400 mil cada año durante el gobierno de Obama y el último año del gobierno de George W. Bush.

“Mientras el gobierno de Estados Unidos busque mantener la cifra de 400 mil deportaciones anuales, esto no va a cambiar mucho”, dijo Marc Rosenblum, subdirector del programa de inmigración de MPI. “Ya están deportando a todos los delincuentes más peligrosos que pueden encontrar, y estos no llegan a esa cifra”.

El programa Comunidades Seguras, creado en 2008 supuestamente para atrapar a los más peligrosos extranjeros que viven en EEUU, ha sido un fracaso para los activistas, que alegan debe ser eliminado o reformado, pero para el gobierno federal ha sido un éxito.

“Comunidades Seguras no tiene solución y debe ser eliminado”, dijo Kamal Essaheb, del Centro Nacional de Ley Migratoria NILC. “Nos parece que queda comprobado que no es un buen sistema de seguridad pública y que crea incentivos para que algunos se enfoquen en detener a cualquiera bajo un perfil racial”.

Según Rosenblum el gobierno de Obama podría “modificar sus prioridades para reducir el impacto de Comunidades Seguras, pero no eliminaría dicho impacto”.

“Por ejemplo, podrían quitar los delitos de inmigración de la lista, pero eso no quiere decir que no van a deportar a esas personas”, dijo. “La verdadera pregunta es lo que van a hacer con las personas que no entran en ninguna de esas prioridades”.

Según Liz Tramonte, de America’s Voice, “la máquina de deportación no está enfocada en los malos, los delincuentes, lo que está haciendo es dañar a las familias estadounidenses, separando padres de sus hijos y creando madres solteras”.

La propia Casa Blanca ha indicado que las deportaciones que realiza anualmente caen dentro de sus tres prioridades principales: delincuentes, personas arrestadas cruzando la frontera o fugitivos de una orden de deportación pendiente.

Pero los más recientes análisis también señalan que la mayoría de lo que el gobierno federal clasifica como “delincuentes”, son personas que cometen delitos menores, como manejar sin licencia o posesión de marihuana, el delito de drogas por el que más se deporta en este momento.

El más reciente análisis de TRAC, un proyecto de análisis de datos de la Universidad de Syracuse, indica que de los deportados por ICE (no incluye Patrulla Fronteriza) en 2013, 42% no tenía ningún delito y sólo 12% tenía un delito considerado “nivel 1” o más grave y peligroso.

Otro análisis del periódico New York Times indicó que sólo el 20% de todos los deportados en el país habían sido convictos de delitos serios —incluyendo manejar borrachos, que se considera un delito de tráfico, pero de los más graves—.