Solemnes funerales

Militares asesinados en el tiroteo de Fort Hood recibieron el adiós de familiares

Solemnes funerales
Una guardia de honor carga el ataúd del sargento de primera clase del Ejército, Daniel Ferguson, en Lakeland, Florida.
Foto: Getty Images

WASHINGTON, D. C. (EFE).— Dos de los tres militares asesinados en el tiroteo de la semana pasada en la base militar de Fort Hood (Texas) recibieron ayer solemnes funerales en Florida y Missouri, mientras que los familiares del tercero, el puertorriqueño Carlos Lazaney, mantendrán su servicio fúnebre mañana.

Timothy Owens y Daniel Ferguson, homenajeados en sendos funerales en Missouri y Florida, respectivamente, murieron junto a Lazaney a manos del soldado puertorriqueño Iván López, quien se suicidó después del tiroteo del 2 de abril en Fort Hood, en el que además resultaron heridas 16 personas.

“Estoy muy orgullosa de él, porque estaba luchando por nuestro país”, dijo a la cadena NBC News la madre de Owens, Mary Louise Muntean.

Owens, de 37 años, casado y con dos hijos, nació en Illinois y estuvo destinado hace un tiempo a Kuwait.

Según indicó el presidente Barack Obama durante su visita a Fort Hood este miércoles, murió supuestamente cuando se acercaba a López para “tratar de calmarle” y convencerle de que dejara de disparar.

Mientras, Ferguson, de 39 años, fue homenajeado en un funeral en Lakeland (Florida) y será enterrado en el cementerio nacional de ese estado.

“Sacrificó su vida para salvar a los otros soldados durante el tiroteo de Fort Hood”, rezaba la convocatoria al servicio fúnebre.

La prometida de Ferguson, Kristen Haley, indicó al canal de televisión local WTSP que su novio murió tratando de mantener cerrada una puerta para que López no entrara a una habitación que se encontraba llena de militares.

Por su parte, el cuerpo de Lazaney fue trasladado el viernes a la localidad de Tampa y su funeral tendrá lugar mañana lunes en una capilla local, de acuerdo con el canal de televisión WESH.

El autor del tiroteo de Fort Hood recibió el viernes un discreto adiós en el velorio celebrado en Guayanilla, un pequeño pueblo del sur de su Puerto Rico natal, que le vio nacer hacer 34 años.