Mercedes Barcha, el amor de toda la vida de Gabo

Estuvieron 56 años juntos y tuvieron dos hijos; Mercedes fue su musa y su compañera
Mercedes Barcha, el amor de toda la vida de Gabo
Gabriel García Márquez junto a su mujer de toda la vida, Mercedes Barcha.
Foto: Archivo

Era muy joven cuando Gabriel García Márquez supo con quién se quería casar; se lo hizo saber a la pequeña Mercedes Raquel Barcha Pardo, de nueve. Decidió que se casaría con ella al terminar sus estudios. Logró conquistarla y contrajeron nupcias en marzo de 1958 en la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Barranquilla.

Según publicó el periódico colombiano El Tiempo, que entrevistó al escritor inglés Gerald Martin, autor de la biografía Gabriel García Márquez: una vida, Gabo conoció a su mujer en Magangué (Bolívar), a principios de la década de 1940, cuando Mercedes era apenas una niña de 9 años, y él estaba próximo a irse a estudiar a Zipaquirá. Tenía cinco años más que ella.

Cuenta Martin en este reportaje que Mercedes nació el 6 de noviembre de 1932 y, al igual que Gabo , fue la primogénita de los seis hijos que tuvo Raquel Pardo López, descendiente de una familia de ganaderos, y el farmacéutico Demetrio Barcha Velilla, cuyos ancestros fueron emigrantes que provenían de Oriente Medio.

A ella se refiere en Cien años de soledad. “De allí es de suponer la ‘sigilosa belleza de una serpiente del Nilo’, de Mercedes”, al aludir a la manera como Gabo describe a ‘Mercedes, la boticaria’ en Cien años de soledad: “la mujer sigilosa y silenciosa, de cuello esbelto y ojos adormecidos”.

Estuvieron, hasta hoy, el día del fallecimiento del escritor, 56 años juntos. A Mercedes uno de los biógrafos del escritor la describe como “una mujer alta y linda con pelo marrón hasta los hombros, nieta de un inmigrante egipcio, lo que al parecer se manifiesta en unos pómulos anchos y ojos castaños grandes y penetrantes”.

García Márquez siempre habló de ella con cariño orgulloso. Es conocida la amistad del escritor con Fidel Castro. En una ocasión Gabo dijo: “Fidel se fía de Mercedes aún más que de mí”.

En 1959 tuvieron a su primer hijo, Rodrigo, que se convirtió en cineasta. En 1961 la familia se instaló en Nueva York donde García Márquez ejerció como corresponsal de Prensa Latina. Tras recibir amenazas y críticas de la CIA y de los exiliados cubanos, que no compartían el contenido de sus reportajes, decidió trasladarse a México y se establecieron en la capital, donde estuvo el resto de su vida. Tres años después nació su segundo hijo, Gonzalo, diseñador gráfico en Ciudad de México.

Aunque García Márquez tuvo residencias en París, Bogotá y Cartagena de Indias vivió la mayor parte del tiempo en su casa en México, donde fijó su residencia a principios de los años 60. Allí vivió hasta su despedida.