Pineda y la resina, en la boca de todos otra vez

MLB suspende al lanzador de los Yankees por 10 juegos tras lo ocurrido en Boston

NUEVA YORK — El lanzador dominicano Michael Pineda y su cuello manchado de resina de pino se convirtieron en el tema de conversación en las calles de la ciudad un día después de que el serpentinero de los Yankees fuera sorprendido con la sustancia embarrada en el cuello durante la segunda entrada del partido contra los Medias Rojas de Boston.

“Vaya, eso ha sido el tema del que todo el mundo habla hoy aquí. Todos pasan y preguntan y comentan sobre eso y sobre que ya se la habían perdonado hace una semana”, comentó Luis Francisco Arias.

El umpire expulsó al serpentinero y la liga ya decidió suspenderlo por 10 partidos. Pineda reconoció el hecho y se disculpó diciendo que no lo había hecho con mala intención.

“Estaba frío y no sentía la pelota. No quería darle un golpe a nadie, simplemente quería pichar un buen juego”, aceptó ante los medios. “Cometí un error y sé que aprenderé de esto”.

Pineda ya había sido el foco de atención por algo similar ocurrido, precisamente, en contra de Boston en Yankee Stadium. En aquella ocasión, circularon imágenes de la mano del dominicano untada con una sustancia oscura, lo que muchos especularon se trataba de resina de pino, sustancia prohibida en las Grandes Ligas.

Aunque aquel incidente encendió la mecha de varios peloteros, el mismo David Ortiz, de los Medias Rojas, desestimó la gravedad del asunto. “Todo mundo en la liga usa resina. No es nada importante”, aseguró en aquella oportunidad.

El uso de sustancias extrañas es algo que está previsto en el reglamento de las Grandes Ligas. La regla 8.02, en su cuarto inciso, establece que los lanzadores no deberán “aplicar sustancias extrañas de cualquier tipo a la pelota”.

La pena a la falta de esta regla es la expulsión del partido y una suspensión automática de 10 días, tal y como fue el caso con Pineda.

La resina de pino es una sustancia de uso común en la pelota. De hecho, la liga permite que los bateadores utilicen esta sustancia en hasta 18 pulgadas de su bate para ayudarles a empuñarlo para que no se le resbale a la hora de hacer swing.

Así, se da oportunidad de que los toleteros puedan maniobrar mejor su tolete. Sin embargo, las mismas reglas de MLB prohíben a los lanzadores el uso de la resina, misma que les ayuda a sujetar mejor la pelota.

El joven lanzador dominicano no ha sido el primero en tratar de sacar ventaja, de alguna manera, desde el montículo, según explicó el boricua Luis Rodríguez Mayoral, historiador de la pelota y exfuncionario de Grandes Ligas.

“La trampa y el engaño en el juego de pelota son tan viejos como las Ligas Mayores“, afirmó. “Muchos pitchers que ahora están en el Salón de la Fama alteraban las pelotas de alguna manera para sacar ventaja a la hora de lanzar”.

Destacó los casos del legendario de los Yankees, Whitey Ford, quien en una entrevista del año pasado admitió las trampas que cometió cuando era pelotero profesional.

“No hice trampa sino hasta los últimos años de mi carrera, cuando necesitaba algo extra para salir a flote”, aseguró Ford. “No hice trampa cuando gané 25 juegos en 1961. No quiero darle ideas a nadie para que me quiten mi Cy Young. Y no hice trampa en 1963 cuando gané 24. Bueno, quizás y hice un poco de trampa”.

Ford ha declarado que usaba su anillo de matrimonio o la hebilla del cinturón para alterar la pelota. También aseguró que usaba una sustancia elaborada con aceite de bebé, aguarrás y resina de pino.