Acuerdo con sabor agridulce para hospital en Brooklyn

El Hospital Universitario de Long Island seguirá prestando sólo servicio de emergencia condicionado a una negociación el próximo mes

Nueva York – Un sabor agridulce dejó entre miembros de la comunidad y personal del Hospital Universitario de Long Island (LICH) el acuerdo al que se llegó entre SUNY y el grupo Peebles, por el que se permitirá seguir prestando servicio de emergencia en ese centro médico.

La negociación entre SUNY -que administra LICH- y el grupo inversor Peebles, que fue autorizada por el juez de la corte suprema de Brooklyn, Johnny Lee Baynes, establece un nuevo acuerdo por el cual la sala de emergencia seguirá abierta bajo la supervisión de North Shore, socio de Peebles, que continuará funcionando condicionada a que se cierre la negociación el próximo mes.

“Me alegra que la comunidad vaya a tener algún tipo servicio médico, pero al final los únicos que perdimos fuimos los empleados”, dijo una de las enfermeras que prefirió no ser identificada, en referencia a que dentro de la negociación North Shore será quien suministre el personal para seguir atendiendo.

La mayoría de médicos y enfermeras que laboran en LICH, serán cesados a la media noche de este jueves.

Regina Estévez, residente del área y paciente de LICH, desde hace 2 años, considera que con la negociación se está perdiendo un hospital en una zona que está registrando un aumento poblacional.

“Lo único que tendremos será una sala de emergencia, pero no es lo mismo que tener un hospital”, dijo en tono decepcionado.

El servicio para ambulancia que fue suspendido la semana pasada, será restaurado a mediados de julio.

En la propuesta presentada por Peebles, se contempla la construcción, principalmente, de edificios residenciales y la presencia médica -en el hospital ubicado en el área de Cobble Hill – será solo a través de la sala de emergencia.