Poda de árboles culmina con ocho arrestos en Manhattan
Los manifestantes buscan evitar la construcción de una planta procesadora de basura en la calle 91 Este del condado
NUEVA YORK – Ocho personas fueron arrestadas este viernes durante una manifestación para impedir que se corten arboles en una zona donde se construirá una planta procesadora de basura, en la calle 91 Este de Manhattan cerca de la autopista FDR.
Bajo el argumento de que la medida es un atentado contra la naturaleza, activistas y residentes del área lograron impedir la entrada de los equipos de poda de árboles, y acusaron al alcalde Bill de Blasio de no cumplir con la promesa de escuchar sus preocupaciones medioambientales.
“Remover árboles de 30 años sin que las conversaciones con la comunidad hayan concluido o se hayan tomado en cuenta nuestras preocupaciones, no tienen ningún sentido”, declaró Carol Tweedy, directora ejecutiva de Asphalt Green, el complejo deportivo aledaño, el cual perderá parte de su terreno con la edificación de la planta.
Los más de 100 manifestantes argumentan que la construcción de la estación marina de transferencia de desechos atraerá tráfico de camiones pesados que afectará la salud y seguridad de 34,000 niños que visitan Asphalt Green diariamente. Además, la planta estará ubicada frente a edificios residenciales, incluyendo proyectos de NYCHA con alrededor de 5,700 inquilinos y a pocas cuadras del barrio hispano East Harlem.
La alcaldía negó que no escucharan a la comunidad, y explicó, a través de un comunicado, que esas conversaciones llevaron a modificar el plan, “incluyendo reducción en el tráfico y cambios en el horario de operaciones de la estación”, y que “cortar los árboles era una medida necesaria para iniciar la construcción y no contradice de ninguna manera lo que hemos prometido”.
Los arrestados, algunos de edad avanzada, fueron esposados, aunque sólo recibieron multas por desobediencia civil.
La batalla contra la planta fue uno de los temas más debatidos durante pasadas campañas electorales, pero, a pesar de la fuerte oposición, fue aprobado por el Concejo Municipal el año pasado.
El proyecto, iniciado por el exalcalde Michael Bloomberg, y respaldado por De Blasio, busca reducir la cantidad de basura que procesan otros condados, principalmente vecindarios pobres de Brooklyn y El Bronx, y reducir el tráfico de camiones que transportan los desechos a vertederos en otros estados. El Sur de El Bronx, por ejemplo, recibe la basura de Manhattan porque el condado no cuenta con su propia planta procesadora.
El concejal Antonio Reynoso (D-Brooklyn), quien preside la Comisión de Sanidad en el organismo, alega que el único objetivo de muchos es parar la construcción de una planta de basura en un barrio rico. “La razón para su construcción fue precisamente justicia ambiental”, señaló. “Esa zona recibirá 1,600 toneladas de basura, mientras que distritos pobres como el mío reciben hasta 7,000 toneladas”.
Otras dos plantas, una en Queens y otra en Brooklyn, también se encuentran en construcción.
Será una edificación cerrada de 10 pisos, y ocupará dos acres de terreno. Su apertura está pautada para 2016