El lenguaje de Univision

La palabra importa, por eso hay que cuidar lo que se dice en pantalla, incluso en el fútbol

El lenguaje de Univision
El Mundial de fútbol cautiva y seduce audiencias como ningún otro espectáculo.
Foto: Univision

Si la idea es entretener y educar a la audiencia, Univision debe poner atención al lenguaje de sus presentadores, comentaristas y narradores. Las transmisiones y programas deportivos, especialmente de fútbol, son la plataforma ideal considerando los himalayescos niveles de rating que generan. No se trata de solo un juego. Es mucho más que eso. Su Majestad el fútbol convoca e influye como nada y nadie.

“Es la única religión que no tiene ateos”, dijo alguna vez el escritor Eduardo Galeano y la FIFA se ufana de tener más integrantes que la ONU. Y el Papa Francisco es tan futbolero como lo fue Juan Pablo II.

Las palabras importan. Y mucho. Hay que tener cuidado y tacto, más frente a una pantalla o masa de gente. No hay justificación ni espacio para los comentarios parcializados, de tono machista, peyorativo, racial, género, etc.

Durante el Mundial Sudáfrica 2010, la queja de los televidentes fue constante. “Cambien a los narradores de fútbol de Univision”, exigían en los foros online. Muchos narradores fueron calificados como parcializados, nada humildes, arrogantes y poco sensibles a las diferencias idiomáticas. Hablamos español, sí, pero eso no significa que nos entendemos por igual. Antes de arreglar el equipaje para el Mundial, estaría muy bien tomar una clase de español neutro.

Fast forward a Brasil 2014: el presentador Raúl de Molina, del popular programa El Gordo y la Flaca, dijo que no se necesita Viagra ante el desfile incesante de “garotas” por las playas de Copacabana. Tal comentario estuvo fuera de lugar. Era para tarjeta roja.

Y la República Mundialista de Fernando Fiore no se queda atrás. Es un programa de entretenimiento, con un target de audiencia masculina y en horario de medianoche. Pero eso no significa que la presentadora Lindsey Casinelli tenga que padecer el juego de palabras, comentarios y bromas subidas de tono de sus compañeros. Estoy segura que no le caen muy en gracia.

Para terminar, ya que estamos con el tema lenguaje y palabra, se merecen tarjeta roja los que gritaron “puto” durante el partido México vs. Croacia.

La conocida periodista mexicana Guadalupe Loaeza se pronunció tajante: “Gritar ¡puto, puto, puto!, tantas veces, en un tono entre festivo y agresivo, resulta infantil; denota falta de civilidad y mucha ignorancia. ¿Qué pensarán los niños mexicanos que están en el estadio cuando escuchan a sus papás gritar ¡puto!? ¿Terminarán por gritarles igual? Luego nos preguntamos, ¿por qué en las escuelas mexicanas existe tanto bullying?”.