Escándalo por legisladora corrupta pica y se extiende en NY

El reverendo Al Sharpton canceló un encuentro entre Charles Rangel y Adriano Espaillat luego de que Gabriela Rosa se declarará culpable y dimitiera de su cargo
Escándalo por legisladora corrupta pica y se extiende en NY
La dominicana Gabriela Rosa, mano derecha de Espaillat, admitió su matrimonio de conveniencia para obtener la ciudadanía estadounidense.
Foto: Archivo

NUEVA YORK — El tenso clima político entre el veterano congresista Charles Rangel y el senador estatal Adriano Espaillat no concluyó luego de una polémica campaña y una ajustada contienda electoral.

El reverendo Al Sharpton, de la Red de Acción Nacional, canceló abruptamente un encuentro de unidad entre ambos rivales políticos pautada para este sábado en Harlem. El ministro bautista convocó a Rangel, de madre afroamericana, y a Espaillat, nacido en Santiago de los Caballeros, con la intención de limar asperezas luego de las reñidas primarias demócratas y una campaña de tensión racial.

Sharpton expresó su preocupación de que el cara a cara desencadenara en una batalla campal después de que la exlegisladora estatal Gabriela Rosa se declarará culpable de corrupción y dimitiera de su cargo; además de que Espaillat anunció su reelección como senador estatal. El exconcejal afroamericano Robert Jackson también buscará el escaño y se prevé que Rangel los respalde.

Sharpton se disculpó por la cancelación del encuentro argumentando que los últimos acontecimientos podrían socavar su mensaje de conciliación.

Rosa, una aliada de Espaillat y elegida asambleísta en 2012 por el Distrito 72, admitió su matrimonio de conveniencia para obtener la ciudadanía estadounidense y la presentación de una declaración falsa ante un tribunal de bancarrota.

“Yo renuncio porque hoy me declaré culpable de una impropiedad bajo el Artículo 18 del Código Penal de los Estados Unidos-1001 relacionado con un proceso de bancarrota en el 2009, varios años antes de que usted me eligiera a la Asamblea del Estado de Nueva York”, indicó Rosa en una carta a sus electores. “Me arrepiento sinceramente de no haber reportado dinero relacionado a los ingresos de mi esposo durante ese proceso en el 2009. También me arrepiento de haber regularizado mi estatus migratorio hace casi 20 años de manera inapropiada”.

En el documento, la que fue la primera mujer dominicana en ocupar un escaño en la Asamblea Legislativa de Nueva York enfatiza que “estos asuntos legales no son la única razón detrás de mi decisión. En las últimas semanas mi salud ha sido perjudicada por el alto nivel de estrés que conlleva esta posición. También otros miembros de mi familia están sufriendo problemas de salud serios que requieren de mi atención y tiempo”.

Espaillat y el concejal Ydanis Rodríguez expresaron, en un correo electrónico, que “los funcionarios electos deben someterse a los estándares de la ley como lo hace los constituyentes a los que sirven. Estamos sorprendidos y decepcionados por los cargos anunciados ayer”.