Todavía en deuda

Fue un 2 de julio de 1964, cuando el Presidente de Estados Unidos Lyndon B. Johnson firmó la Ley de Derechos Civiles, que prohibió la discriminación en las escuelas y lugares públicos por raza, color, religión, sexo y país de origen, además de establecer las bases para la igualdad de oportunidad en el empleo.

Se había cumplido el sueño del reverendo Martin Luther King y completado la iniciativa del expresidente John F. Kennedy.

Sin embargo, cinco décadas después, cabe la pregunta ¿son la discriminación y el racismo cosas del pasado?

La llegada del afroamericano Barack Obama a la presidencia en 2009, indicó un cambio en la realidad política estadounidense y una mejora radical en los derechos civiles de las minorías. La imagen del primer presidente negro fue un hito histórico.

Pero tan solo seis años después, habiendo sido reelegido para un segundo mandato, la figura de Obama está disminuida. Una encuesta dada a conocer ayer por la Universidad Quinnipiac lo califica como “el peor presidente de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial”. Pasaron 50 años de la Ley de Derechos Civiles, pero EEUU no ha alcanzado el equilibrio racial en avance educativo ni la desegregación