El turno de Obama

@maribelhastings

Vergüenza ajena provocó el circo republicano en la Cámara de Representantes que cerró el viernes con broche de oro la sesión legislativa previa al receso de agosto, demostrando niveles sin precedentes de mezquindad, prejuicio y disfuncionalidad.

La Cámara Baja retrasó su salida un día sólo con la intención de complacer al ala extremista del Tea Party liderada desde el Senado por Ted Cruz, republicano de Texas, y retomar medidas que el jueves no avanzaron por no ser lo suficientemente nefastas. Al final, en vergonzosas votaciones, aprobó dos proyectos que no verán la luz del día: uno para “abordar” la emergencia fronteriza de menores centroamericanos, con el único interés de repatriar niños en muchos casos a una muerte segura; y otro para desarticular el programa de Acción Diferida que protege a los DREAMers de la deportación e impedir que el presidente Barack Obama use su poder ejecutivo para ampliarlo. El Senado no los considerará y, aunque lo hiciera, el presidente Obama los vetaría.

¿Qué pretenden? Movilizar a su base a las urnas en las elecciones intermedias de noviembre. Los republicanos saben que, hasta ahora, la matemática y el mapa electoral les favorecen en los comicios de 2014. Parece que mantendrán el control de la Cámara Baja y podrían aumentar sus escaños en el Senado, incluso con la posibilidad de arrebatarle la estrecha mayoría a los demócratas. Tan embelesados están los republicanos ante ese prospecto que no recuerdan el pasado ni planifican para el futuro.

Olvidaron la paliza de 2012, cuando su nominado presidencial, Mitt Romney, propuso la autodeportación y promesa de vetar el DREAM Act como plataforma migratoria, y obtuvo sólo 27% del voto latino. El Partido Republicano se autoevaluó y concluyó que “debemos defender y apoyar una reforma migratoria amplia” y agregó que “si los hispanos creen que no los queremos aquí no prestarán atención a ninguna de nuestras políticas públicas”. Lo saben, pero no pueden controlar sus instintos.

Pero Obama no está libre de pecado: Su gobierno también ha abogado por la deportación exprés de los menores, y aunque los demócratas se llenan la boca para señalar que los republicanos quieren deportar a 11 millones, quien ya inició la gestión fue Obama deportando a más de dos millones.

Para los demócratas es tentador seguir sacando millaje político (y fondos de campaña) del extremismo republicano, pero la emergencia fronteriza y la crisis interna de millones que viven en las sombras son reales y requieren solución. Obama debe ampliar DACA. Ayudará a millones de inmigrantes y a sus familiares ciudadanos. Movilizará a su base este 2014 pero especialmente en 2016, y sellará de una vez y por todas el trato con el voto latino para beneficio de su partido y de su legado