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José Luis Sierra: las memorias

Colegas y amigos recuerdan la vida de un gran periodista

El periodista José Luis Sierra fue reportero por dos décadas en el diario La Opinión.

El periodista José Luis Sierra fue reportero por dos décadas en el diario La Opinión. Crédito: Suministrada

En la noche del viernes pasado falleció, joven, José Luis Sierra, amigo y compañero. Por mucho tiempo editor en La Opinion. Símbolo y representante del periodismo hispano en Los Ángeles. Su muerte sorprende y sume en el luto a sus colegas, amigos, y quienes lo conocieron durante sus décadas de actividad.

En su homenaje, quienes lo han conocido han escrito breves párrafos recordatorios y enviado sus fotos.

Este libro de memorias sigue abierto e iremos agregando nuevas a medida que vayan llegando.

Mónica Lozano:

Los recuerdos de José Luis me acompañaron durante toda la noche. Mis emociones fluctuaron de la sorpresa y la confusión a una sensación de calma e incluso de júbilo.

Sorpresa, confusión y una profunda tristeza por la pérdida inesperada de una voz tan poderosa, la de un gran periodista. Tan pronto, tan joven.

Sin embargo también sonrío, al recordar vivamente su presencia en esta sala de prensa, cuando hablaba por teléfono o personalmente con un reportero y le ofrecía su sabiduría y su acertado juicio.

José Luis guió nuestra construcción de La Opinión día tras día. Fue una piedra angular en la creación de esta gran empresa periodística que hoy nos llena de orgullo. Y lo hizo con determinación, con humor, cuidado y dedicación. Comprendió la importancia de un equipo de noticias fuerte, y cumplió bien todos sus papeles: fue periodista, escritor, editor e instructor.

José Luis: atesoraré para siempre los muchos regalos que hiciste a La Opinión. Y cuando pasen la confusión y la tristeza, solo me quedarán el júbilo y la felicidad de tu presencia y de las contribuciones que hiciste a lo largo de tantos años. Siempre sentiré una enorme gratitud. No la hubiésemos hecho sin tí. Gracias, amigo mío. Estoy agradecida para siempre.

QUEPD

Róger Lindo:

José Luis, querido amigo y colega y compinche y compañero de historias y asignaciones y correrías, qué bien la pasamos en aquellos días desbordantes, caóticos, en el vórtice de los ires y venires y premuras y las bromas y chascarrillos con cuya ayuda sobrellevábamos las jornadas de horas interminables de la redacción, entre los apuros con las fuentes y las citas y los especiales y los deadlines y el recuerdo de unos aparaticos maléficos llamados bípers, y las demandas y las espigas de un oficio que —ya lo decía un amigo— más que un oficio es un apostolado, en el que nunca se termina de llegar porque siempre, cada día, hay que empezar de nuevo, cómo Sísifo con su piedra, porque no hay obra más transitoria, ni texto más efímero ni fruto más perecedero que una noticia, y por eso siempre hay que estar corriendo y dando vueltas, colega, viviendo al filo de de lo imponderable y lo atroz y lo ridículo y lo inesperado en busca de una nueva noticia o una actualización.

Mi primer contacto contigo fue por teléfono en la antigua redacción de la Quinta Avenida frente al parque Pershing Square. Esa voy tuya de periodista de radio llegaba cargada de una probada sabiduría, una sabiduría que no sabía que era sabiduría, sin pretensiones, y que se ofrendaba generosamente. Era una sabiduría en forma de “tips”: a quién entrevistar, a quien llamar, de dónde venía esta trama, quién es este personaje, de dónde salió. Vos sabías todo lo que un reportero querría saber sobre Los Ángeles y temía preguntar. Y más.

Pero sobre todo recuerdo tu risa, tu risa bulliciosa. Qué sentido del humor y que risa más explosiva tenías, una risa sabrosa, autoburlesca, desaliñada, genial; una risa de esos días que resuena en la soledad de este cuarto donde te miro y te oigo y te recuerdo y brindo por tu risa y por tu vida y por las cosas que me enseñaste, y brindo por los terremotos, los incendios, las crisis, los disturbios, las elecciones, las renuncias, los desencantos, las inundaciones, las persecuciones, las balaceras, las elecciones que vivimos y compartimos en la Ciudad de Los Ángeles, ciudad en la que vos y yo, pero de maneras distintas, seguimos dados vueltas y más vueltas y más vueltas.

Rubén Keoseyán:

Vice-President Content at Telemundo 52 KVEA

José Luis Sierra peleó siempre por darle una voz a los que no la tienen a través de su pluma y se despidió de nosotros con esa alma guerrera que siempre lo caracterizó. Hasta pronto amigo.

Pedro Rojas:

Exeditor ejecutivo de La Opinión

Conocí a José Luis a mi llegada a La Opinión en el 2003. Él era jefe de asignaciones y yo entré como redactor. No tuvimos mucha interacción en ese momento porque trabajabamos turnos escalonados, pero si lo recuerdo en las reuniones editoriales con sus “altamente primerables” o “hoy no tengo nada”. Siempre tenía buen material.

En una redacción, como en todas, es un corre y corre constante donde frecuentemente se pierden los estribos por la urgencia con la que se trabaja. En los años que e tocó ser su compañero de labores no recuerdo haber visto a José Luis subir a voz, perder los estribos, ni discutir con nadie, ni siquiera con los colegas que le pueden sacar el monstruo a cualquiera en un mometo dado. Desarmaba a la gente con su sonrisa eterna. Una pena que gente así se vaya tan pronto.

Julian Do:

Director

LA Beez Media

I am saddened to hear about Jose Sierra’s passing. I had worked with him on a health reporting project and many panel discussions at New America Media expos and NAHJ conferences. On the sidelines, we hung out, had beers, and exchanged odd stories and jokes. Jose Luis was a true and dedicated journalist. RIP my friend.

Rafael Buitrago:

Exeditor Páginas Editoriales

La Opinión

Un amigo del alma, gran compañero y colega, maestro del periodismo, y de la vida. Aunque no nos viéramos o habláramos con frecuencia, me consolaba siempre saber que por ahí andaba, siempre disponible para un buen intercambio de comentarios sobre eventos noticiosos, o confidencias personales, siempre dispuesto a oir, a comprender, a reir. Qué enorme, prematura pérdida. Como todos quienes lo conocimos de cerca, y tuvimos oportunidad de comprobar su gran calidad humana, lo voy a extrañar y recordar siempre. Vaya un mensaje de solidaridad a su familia, sus compañeros de trabajo, y sus amigos.

María Luisa Arredondo:

Executive Director

Latinocalifornia.com

Periodismo Alternativo con Compromiso Social

La partida de José Luis Sierra representa una pérdida irreparable para el periodismo de habla hispana en el sur de California. Como reportero y jefe de asignaciones en La Opinión, Sierra tuvo siempre muy claro que su misión era buscar aquellas historias que reflejaran desde un punto de vista humano la realidad de los inmigrantes latinos en Los Ángeles y denunciar las injusticias y abusos de quienes detentan el poder. No sólo se distinguió por su afán de llegar al fondo de la noticia sino por su enorme calidad humana, su sencillez y su generosidad como compañero. Era, además, un hombre con una enorme simpatía y sentido del humor que incluso acuñaba sus propios términos. Recuerdo, por ejemplo, que en las reuniones que teníamos los editores al mediodía, José Luis acostumbraba presentar con gran pompa las notas que, a su juicio, deberían estar en portada como “altamente primerables”. Gracias por tu invaluable amistad José Luis.

Marilú Meza:

Me sentía frustrada en mis comienzos como periodista. Me dijo “Mírame a los ojos”. “Marilú no se hará de la noche a la mañana. Un día por intuición vas a saber cuál será tu nota

del día siguiente y hasta las citas que vas a usar”. Su predicción se hizo realidad….. Gracias José Luis Sierra… fuiste un gran mentor.

Carolina Sarassa:

José Luis Sierra con Carolina Sarassa y Gerardo López.

Conocí a Jose Luis días antes de lanzar el noticiero de MundoFOX. Todos éramos nuevos en la oficina y rápidamente nos hicimos amigos; parecía el primer día de clases donde todos los niños se conocen.

José Luis inmediatamente se robó el corazón de todos nosotros. Pocos meses después, le di el apodo que aún le queda: “El Ángel de la noche”. Ángel porque estaba co-produciendo el noticiero nocturno de MundoFox y trabajar con él siempre era maravilloso. José Luis siempre estaba dispuesto a ayudar, a compartir su enorme lista de contactos, a dar un consejo, o a abrir su latita de chiles “hechos en casa” durante la comida.

El escritorio de Jose Luis está en el centro de la sala de redacción. Será muy difícil pasar y no escuchar “buenos días, bella Caro” será muy difícil no pasar a taparle sus ojitos y preguntarle “¿Quién soy?”

José Luis, descansa en paz. Se que no es un adiós, es un hasta luego.

Roberto Iñigo:

Producer Consumer and Investigative Unit at NBC Telemundo

Me acuerdo del día que llegue a La Opinion a hacer la prueba para reportero.

José Luis fue el que me recibió y se puso a hablar conmigo para tranquilizarme. Me dio varios artículos a redactar y después de leer lo que hice… Sonrió y me dijo ….muy bien, cuando puedes empezar.

Desde ese momento supe que entraba a una familia y me sentí como en casa…. De ahí en adelante me converti en el ”malandrín”….y por seis años esa era la palabra con la que empezaban mis mañanas.. “Buenos días malandrín…que me tienes”. José Luis siempre supo como ser amigo antes que jefe..como guiarte sin criticarte y lo mejor que me dejo fue… Luchar siempre por lo que creo y no dejar ir una nota.

Conocí a José Luis Sierra en 1996 cuando empezaba mi carrera en relaciones públicas en la empresa Edelman PR Worldwide. Se me dió el trabajo de difundir un aviso de prensa y la primer persona que me contestó cuando llame a La Opinión fue José Luis. Al darse cuenta que era principiante y la única latina en la empresa, me invitó a visitar las oficinas de La Opinión para presentarme a sus colegas y hablarme acerca de cómo funcionaba la noticia.
Así fue como conocí a muchos periodistas talentosos de Los Ángeles como Roger Lindo, Jesse Linares, Pilar Marrero, y muchos más. Fue muy especial para mi poder conectar con periodistas de origen salvadareño como Roger Lindo y Jesse Linares (DEP) que me ayudaron a aprender y entender más sobre mi cultura – la cultura de mis padres – y el conflicto que El Salvador había vivido tan recientemente. Le agradezco tanto a José Luis que me haya dado esta oportunidad.
A lo largo de los años José Luis siempre me ofreció consejos acerca de cómo llevar noticias importantes a nuestras comunidades – inculcandome la importancia y responsabilidad de no sólo representar a empresas y oficinas de gobiernos, sino buscar el bien para nuestra gente. Gracias José Luis por ser tan buen maestro, amigo y ser humano.
Evelyn G. Aleman:

Conocí a José Luis Sierra en 1996 cuando empezaba mi carrera en relaciones públicas en la empresa Edelman PR Worldwide. Se me dió el trabajo de difundir un aviso de prensa y la primer persona que me contestó cuando llame a La Opinión fue José Luis. Al darse cuenta que era principiante y la única latina en la empresa, me invitó a visitar las oficinas de La Opinión para presentarme a sus colegas y hablarme acerca de cómo funcionaba la noticia.
Así fue como conocí a muchos periodistas talentosos de Los Ángeles como Roger Lindo, Jesse Linares, Pilar Marrero, y muchos más. Fue muy especial para mi poder conectar con periodistas de origen salvadareño como Roger Lindo y Jesse Linares (DEP) que me ayudaron a aprender y entender más sobre mi cultura – la cultura de mis padres – y el conflicto que El Salvador había vivido tan recientemente. Le agradezco tanto a José Luis que me haya dado esta oportunidad.
A lo largo de los años José Luis siempre me ofreció consejos acerca de cómo llevar noticias importantes a nuestras comunidades – inculcandome la importancia y responsabilidad de no sólo representar a empresas y oficinas de gobiernos, sino buscar el bien para nuestra gente. Gracias José Luis por ser tan buen maestro, amigo y ser humano.

Jocelyn Sherman:

Really sad news. I worked w/Jose Luis when I handled the press for the UFW and he was always a great guy. RIP my friend.

Lilian de La Torre:

Very saddened by the death of journalist Jose Luis Sierra- he was a great mentor and my former boss when I started working at La Opinion- in 2011 he covered the NAHP national convention in Las Vegas- we had a great time during that convention- currently he was working at Mundo Fox-

Lucero Amador:

Hace mucho que no me sentía tan triste. José Luis siempre vivirás en mi corazón, fuiste un gran guía y mi mejor editor de asignaciones. Era imposible, simplemente imposible enojarse contigo. Gracias Sierra.

Raúl Organista:

Dios eterno, todopoderoso y fiel, te has llevado al amigo José Luis Sierra a vivir para siempre con tus ángeles y santos… Tus caminos no son, en definitiva, los nuestros… Gracias por el tiempo que nos lo prestaste y lo pusiste en nuestro camino para enseñarnos su grandeza dentro de su humildad, su alegría y su buen humor… Descanse en paz.

Eileen Truax:

Era mi primer día como reportera en La Opinión. Horas antes Pilar Marrero, entonces editora de la sección Metro, me dijo que me llamaría por la mañana el jefe de asignaciones, a quien yo no conocía aún. El teléfono sonó. La voz rasposa de José Luis Sierra me dio los buenos días y sin preámbulo me dijo: “Vete al Consulado de México. Un hombre tiene amagada a una empleada con un arma”.

Pensé que estaba bromeando. No podía ser que en mi primer día de trabajo ocurriera una historia de ese tipo, de las que sólo se ven en el Los Ángeles de las películas. Y no podía ser que estuvieran mandando ahí a la reportera recién llegada. “¿Es en serio?”, pregunté con una risita. “Sí, y córrele porque ya están cerrando el área”, respondió parco.

La del 9 de noviembre de 2004 ha sido la única asignación en la que he visto un cerco con decenas de patrullas, camiones de bomberos, helicópteros, perros y equipo antibombas. Dos minutos después de mi arribo al lugar, llegó SWAT. Un francotirador disparó en la cabeza al joven armado.

Regresé a la redacción temblando. José Luis me recibió con una sonrisa divertida. “Así que tú eres Truax. Bueno, vamos a ver qué traes”.

Al día siguiente mi crónica apareció en la portada de La Opinión, la primera de muchas historias construidas en complicidad con Sierra: un editor que no creía en “seniority” ni en derecho de piso, sino en sus reporteros, en las historias, en la calle. Un convencido de la humanidad como la esencia del periodismo.

Katia Blankey:

José Luis fue un periodista comprometido con su profesión. Amaba enseñar y sobretodo ayudar a los demás. Siempre recordaré su sonrisa cálida con una mezcla de picardia. Se nos fue un gran ser humano.

Rubén A. Moreno:

José Luis era un tipo genial y un periodista excepcional. Tan excepcional que nunca se quería perder una nota. Una vez me asignó ir a cubrir una iniciativa de ley que iban a presentar en un salón de conferencias en USC. Cuando llegué, comencé a preguntar dónde iba a ser. Por más vueltas que di, nadie me supo resolver nada mientras tenía la premura por no llegar tarde y el pesar de que ya hubiera comenzado. Finalmente, alguien me dijo: “eso es mañana”. Agarré mi libreta, me fui y pensé: Sierra, te adelantaste. Al igual ahora, se nos adelantó, y estará desde el cielo diciendo “good morning to you”, como a él le gustaba saludar cada mañana.

Jorge Macías:

Recuerdo cuando conversábamos sobre las travesuras de su hijo Joshua, pero la que no se me olvida es cuando el chiquillo se rompió la pierna por andar en la patineta, o los días del infaltable cigarrito afuera de la 5th. y Hill donde estaba el edificio de La Opinion…o las fiestas memorables entre amigos en casa de Gabriel Lerner.

Patricia G. Portillo:

En el 2002, entrevisté 2 mujeres gay que adoptaron 6 niños para evitar que el sistema de crianza separara a los hermanitos. La Opinión no quería publicar mi nota debido a ‘el tema.’ Sólo un editor luchó por que la publicaran. Un año después, mi nota ganó el primer lugar en periodismo como “Mejor Artículo” de GLAAD”. Me dieron solo 1 boleto para recibir el prestigioso premio en el Teatro Kodak. Solo una persona se merecia ese honor y fue José Luis Sierra… Hoy recordamos tu legado, Sierra. Nos dejaste un gran vacío, ‘Mugre’ pero llevamos con nosotros la enseñanza de no permitir que nadie calle nuestras voces…

Rolando Nichols:

Presentador de Noticias, MundoFox

Su profunda voz, no solo en tono, sino en experiencia hablaba del periodista multifacético que llego a ser. Con su pluma redacto historias de la comunidad inmigrante que tanto conoció y de su México que tanto quiso. Cuando tuvo que enfrentar el reto de los avances tecnológicos lo hizo con agallas. De la prensa escrita paso a la televisión, una transición nada fácil, pero supo “torear” a sus detractores gracias a su inteligencia y su habilidad periodística de camaleón. Sierra, como lo conocemos los que tuvimos el placer de compartir experiencias periodísticas con él, era un hombre comprometido con nuestra profesión, hasta el último día de su vida llego a trabajar porque amaba lo que hacía. Siempre tuvo dignidad y un gran respeto por nuetra comunidad, entendia la misión de un verdadero comunicador.

Sierra fue escritor, productor, traductor, la voz de Obama cuando el presidente hablaba, pero más que nada fue compañero, amigo y alguien a quien extrañare cuando tenga que pedir un consejo periodístico.

Gracias amigo y buen viaje, estoy seguro que seguiras contando historias a donde esto te lleve.

QEPD Jose Luis Sierra.

E.J. Támara:

Como editor, José Luis siempre creyó, confió y apoyó en sus reporteros. A su manera, siempre nos animó a creer en nosotros mismos, en nuestro instinto y olfato y a dar lo lo mejor de nosotros en cada nota.

Hasta luego, Sierra!

Esmeralda Fabian:

Productora, Noticias MundoFOX

ex reportera, La Opinion

“El Maestro”, así llamaban mis colegas a José Luis Sierra, el periodista; escritor, redactor, editor, productor, traductor… y todo lo demás que terminamos siendo los que nos dedicamos al periodismo. A pesar de que ambos labramos nuestra profesión en la paginas de La Opinión por años, nuestros caminos se cruzaron en la redaccion de Noticias MundoFOX. Su trato amable, profesional y respetuoso para con todos, y en todo momento es algo que siempre aprecie de el, así como el sentirme segura de su guia cuando me encontraba en duda sobre el enfoque de mis reportajes.

Mientras cubrimos la “Fiebre Mundialista” de Brasil 2014, recuerdo su grito desde su escritorio: “Esmeralda quien gano? y así México pasa?” Ninguno de los dos expertos en deportes, pero nos animabamos cada juego apoyando a nuestro México.

Mis colegas en La Opinión lo recuerdan con carino entranable, mis companeros en MundoFOX con respeto, carino y admiración.

Yo lo recuerdo pensando que fui afortunada de trabajar 3 meses a su lado y de poder decir “Yo fui colega de Sierra”. Que en Paz Descanse nuestro querido colega periodista, José Luis Sierra.

Pilar Marrero:

En 2010 Cuando recién entró a Facebook medio que detestaba “pinche Facebook para que sirve esa madre”, Jose Luis puso esta foto con este “caption” y me etiquetó en ella.

Equilibrio, balance, principio.

(A ver cuanto aguanto esta pinche solera)

José Luis Sierra y yo nos conocimos cuando él era reportero de City Hall para La Opinión y yo para Noticias del Mundo. El vivía encerrado fumando y cubriendo política local en un cuartito lleno de papeles del viejo edificio, antes de la remodelación.

Yo llegué sin saber nada y él me fue dando enseñándome lo que él sabía. compartíamos el mismo cuartito… Nuestra relación de pareja duró hasta 1994, pero luego fuimos siempre compañeros y amigos, hasta el final.

José Luis había comenzado a trabajar en La Opinion a mediados de los ochenta. Antes de eso trabajó en Radio Pacífica, hacía radio y aprendió en la calle lo esencial del periodismo ya que no tenía estudios.

De hecho él no tenía mucho respeto por los estudios de periodismo y decía que “los pinches diplomas no valían ni madre”. No los necesitó: como tantos periodistas de antaño se hizo de oficio.

José Luis nació en la ciudad de México pero a corta edad su mamá lo llevó con su abuela a un pueblito pobre llamado Nuevo Ideal, Durango. Allí pasó varios años. Muchos de sus recuerdos eran de su abuela y de las tortillas con chile que comían cuando no tenían otra cosa. y que de chiquito tuvo que vender cosas para ayudar a su abuela a sobrevivir.

Fue en algún momento a El Paso, donde estaba su mamá y hermanos. Su nombre verdadero era José Luis Mendoza, pero al cruzar a Estados Unidos asumió el nombre de Sierra, el de su buen amigo Javier Sierra.

Contaba muchas anécdotas de sus cruzadas de frontera. En esa época cruzar sin papeles era bastante fácil.

– “Una vez, niña, hasta crucé de espaldas para que pensaran que iba y no que venía”, se reía.

Vivió y trabajó indocumentado aquí durante mucho tiempo, creo que se legalizó con la amnistía, aunque no recuerdo bien.

Una vez en los noventa fuimos a Tijuana a un concierto de Joan Manuel Serrat. Quería ir a corretear donde estaba Serrat para hablar con él. Luego me contó que había logrado dar con Serrat en el restaurante en el que aquel estaba comiendo. Lo dejaron pasar porque a la persona de la puerta le dijo: Dile a Serrat que:

“Disculpe el señor

si le interrumpo, pero en el recibidor

hay un par de pobres que

preguntan insistentemente por usted”

Era una canción de Serrat sobre unos pobres que le hablan a un rico y hacen toda una alegoría de las disparidades de la sociedad. Serrat lo recibió y hablaron un rato… Típico José Luis, hacía todo a su manera.

Hasta morir.

Era un hombre intenso pero de carácter norteño, cerrado. No hablaba de sí mismo ni de sus problemas, no hablaba de los demás, no chismeaba, comía tanto picante que si no sudaba al comer no estaba feliz.

Como editor de asignaciones de La Opinión ya a mediados y finales de los 90 y por muchos años, siempre buscaba que el reportero superara sus limitaciones, hiciera cosas que antes no había hecho, pero te empujaba a ser original, a hacer tus propias notas. A veces no le gustaba ni asignar… tampoco te contaba los días de enfermedad cuando faltabas.

Por suerte pude despedirme de él en el hospital, aunque ya no estaba consciente.

SE INFORMARA A LOS AMIGOS SOBRE LOS SERVICIOS FUNERARIOS QUE SE LLEVARAN A CABO LA SEMANA QUE VIENE.

QEPD QUERIDO NIÑO SIERRA. GRACIAS POR TODO.

Sandy Close:

Executive Director

New America Media

I am writing this morning just to share my deepest sympathy over the death of Jose Luis Sierra. I learned from a friend I had

introduced to him and who was at the hospital yesterday when he died. I had just exchanged emails with him Thursday night

about the Lara briefing. As Pilar wrote me, he was a journalist on the news curve til he died. I will miss him and always think of

La Opinion, like NAM, as an extended family of remarkable people.

Ricardo Moreno:

National Associate for Latino Relations

Tuve el privilegio de conocer a Jose Luis Sierra, aunque nunca fuimos amigos, me consta que era un gran profesional, yo lo conocí en la calle, yo en el activismo y el cubriendo las noticias, era un tipo muy sencillo, nunca se le subió la profesión, ni los cargos a la cabeza. Gabriel Garcia Márquez dijo en una ocasión: “Que realmente estamos muertos, cuando muere la ultima persona que nos recuerda” Jose Luis Sierra vivirá en las generaciones de periodistas y activistas que fuimos testigos de su dedicación a la comunidad hispana de Los Ángeles y al sur de la frontera.

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