México: La presa fácil del gobernador
"Mirando al Sur": blog del periodista Luis Manuel Ortiz que comenta los sucesos de actualidad desde Texas
El gobernador del estado de Sonora, Guillermo Padrés Elías. Crédito: Wikipedia
Brownsville, Texas.- No puedo dejar pasar la oportunidad de dar las gracias a todas las personas que se comunican conmigo vía correo electrónico para hacerme saber sus opiniones –algunas muy diferentes a las mías, incluso en contra, especialmente en los temas de las armas y de ideología conservadora-. Algunos no sustentan mucho sus opiniones y sólo parecen apegarse sin mayor razón a una idea que carece en absoluto de base alguna, pero otros muestran sus razones y valores y aunque no coincidan con los míos los respeto totalmente. Siempre he creído que de muchas opiniones distintas puede surgir una solución común. Muchas gracias por ser mis lectores y espero que lo sigan siendo. Ahora sí, al tema.
Las comparaciones, dicen, son odiosas, pero hoy voy a hacer una. El pasado mes de junio cumplí –en parte celebré, en parte no- 31 años de vivir en Estados Unidos, todos en el estado de Arizona, una entidad con características muy propias que me dio mucha materia prima para desarrollar muy vivamente y con gran riqueza profesional mi oficio de periodista, tanto en prensa como en radio.
Integrarse, al grado que yo lo pude hacer, en una comunidad bicultural y en sus muchos aconteceres, como lo es Arizona y como lo hice yo, no quiere decir que me haya tenido que divorciar por entero de la tierra y cultura que me vio nacer. No lo hice y de seguro no lo voy a hacer. México es donde nací, donde nacieron mis hijos, mis padres y mis antepasados y lo que en él pasa también pasa en mí, si goza gozo y si sufre sufro.
Vivir en Estados Unidos y ser testigo a diario de la forma en que se maneja la política no me convierte en un iluso como para creer que en México debe manejarse igual. Pero tampoco tan desigual.
Cierto que Estados Unidos es uno por dentro y otro por fuera. Extra fronteras, los “americanos” patrocinan golpes de estado, invaden países, trafican con dinero, drogas y armas y muchos etcéteras parecidos, todo en aras de “salvar la libertad y la democracia”. Pero fronteras adentro es difícil que lo hagan. No recuerdo un caso de fraude electoral visto y comprobado, o de robo o enriquecimiento ilícito de algún gobernador o alto –ni bajo- funcionario u oficial público.
Por cosas que a muchos latinoamericanos nos parecerían francamente sin gran importancia, como un mal manejo de fondos económicos en su campaña electoral, hemos visto caer a senadores y otros funcionarios que han quedado impedidos para continuar su carrera política.
En México, en cambio, la deshonestidad en todas sus formas parece ser requisito indispensable para desempeñar el oficio político y en estos días los medios informativos están dando cuenta de un caso poco usual de ejercer la corrupción y el abuso al amparo del oficio político. El gobernador del estado de Sonora, Guillermo Padrés Elías, el primero en esa entidad surgido de las filas del Partido Acción Nacional (PAN), que se supone vendría a ejercer una política distinta y sana dándole fin a mil y una bribonadas cometidas por los anteriores gobernadores priistas, muy pronto mostró que la deshonestidad no tiene partido.
El señor gobernador mandó construir en su rancho ganadero, ubicado en una de las zonas menos secas de ese estado desértico, una presa cuya capacidad, modernidad, tecnología y ubicación requiere no solo permisos y autorizaciones de diversas dependencias oficiales. Esas obras de gran tamaño no son permitidas ni autorizadas para uso de un particular sino para un beneficio colectivo. Pero don Guillermo Padrés aparentemente lo ignoraba pues olvidó hacer todos los trámites y construyó la obra calladamente hasta que… ¡la cámara de un satélite artificial lo descubrió!
El lector que desee conocer todos los detalles de este caso puede consultar cualquier periódico o revista y encontrará todos los detalles. Yo no estoy aquí para hacerlo, pero sí para preguntar ¿hasta cuando? ¿No hay manera de que el noble pueblo de México tenga políticos decentes y no políticos delincuentes?