Guerrero: El alcalde de Iguala ‘se peló’ luego de la tragedia

Funcionario escapa luego de defender los hechos de violencia contra estudiantes
Guerrero: El alcalde de Iguala ‘se peló’ luego de la tragedia
Los familiares de los estudiantes en Iguala exigen justicia a las autoridades.
Foto: Reforma

México.-La última vez que se vio públicamente al alcalde de Iguala, José Luis Abarca, fue echando polvo en su camioneta blanca blindada después de una dramática sesión de cabildo en el Palacio Municipal en la que pidió “justicia” y “castigo” para los asesinos de seis estudiantes de la normal del vecino poblado de Ayotzinapa.

Eran las 3:30 de la tarde, la hora más calurosa en la ciudad guerrerense que es cuna de la bandera mexicana, cuando la prensa local lo vio salir por la puerta trasera del ayuntamiento y subir a la Honda Pilot apenas cinco minutos antes de que la policía ministerial y judicial del estado llegaran a buscarlo.

“Se peló”, dijo uno de los oficiales, lo que quiere decir que se fugó.

Pero las autoridades no lo declararon prófugo de la justicia de inmediato sino hasta que ya nadie tuvo noticias del munícipe: el Ejército también lo buscó sin éxito en su casa y los líderes de su partido, el de la Revolución Democrática (PRD) no supieron más.

La inesperada huida tomó por sorpresa a más de uno. Originalmente, se convocó a una junta con su gabinete para solicitar la separación del cargo por 30 días para “no entorpecer la investigación” sobre las causas que presuntamente llevaron a 22 policías municipales a disparar a mansalva contra estudiantes que viajaban en autobuses.

En su discurso frente al cabildo se defendió de haber dado alguna instrucción, “no he incurrido en ningún acto que pueda afrentarme frente a la ciudadanía”, dijo. En el momento de los hechos, ocurridos el 27 de septiembre, el alcalde se encontraba en una fiesta con su esposa.

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