La presión no respeta fama ni estrellas

Los playoffs le pasan factura a los mejores
La presión no respeta fama ni estrellas
Amarga fue la primera participación de Mike Trout en la postemporada.
Foto: getty images

Lejos de las luces de las cámaras y del ruido de bullosos y rencorosos aficionados, una estrella a la sombra debe estar esbozando una leve sonrisa con aire de satisfacción y revancha.

Alex Rodríguez, en su yate, su mansión, o en un hotel de cinco estrellas, ha sido reivindicado gracias al fracaso de otros.

Sí, el vilipendiado A-Rod, objeto de saña y burla en aquella serie de campeonato del 2012, cuando los Yankees fueron barridos en cuatro juegos por los Tigres de Detroit, puede hoy día respirar tranquilo.

Otras figuras han tomado su lugar en el pedestal de los fracasados y han entrado en la lista de los ‘chokers’ (pechofríos), aquellos peloteros con ilustre pedigrí que en los playoffs sencillamente se ‘esconden’.

A las pírricas estadísticas tercera base yankee hace dos años en playoffs (de 25-3, .120 y 12 ponches) se la disputan en ‘méritos’ el trío de Angelinos (Trout, Pujols y Hamilton), que en la barrida ante Kansas City exhiben con ‘orgullo’ 37 turnos al bate y tres hits, con tres carreras remolcadas.

Y en la Nacional las cosas también van en reversa para hombres como el cubano de los Dodgers, Yasiel Puig, o el lanzador zurdo Clayton Kershow, el más dominante de la liga, que fue ‘masacrado’ en su primer juego divisional ante San Luis.

Estas cifras comprueban que la presión a veces es más fuerte que tener frente a frente en playoffs a los mejores. Y a veces ser las estrellas terminan ‘estrellados’