Nerviosismo entre vecinos hispanos del paciente

Residentes del vecindario de Hamilton Heights están intranquilos tras conocer la noticia

Nerviosismo entre vecinos hispanos del paciente
José García trabaja en mantenimiento desde hace seis meses en el edificio del doctor Craig Spencer.
Foto: Mariela Lombard

Nueva York

El diagnóstico positivo de ébola del doctor Craig Spencer (33) provocó intranquilidad entre muchos hispanos que son sus vecinos en el vecindario de Hamilton Heights, en el Alto Manhattan, pese a que el alcalde Bill de Blasio insistió que el caso no debe ser motivo de alarma.

La mexicana Rebeca González, quien vive hace cinco años frente al edificio de Spencer en la calle 147, expresó su nerviosismo por el virus. “Tengo dos hijos de 10 y 5 años preguntando por la conmoción en la calle. No se explican por qué hay prensa y oficiales de la Policía por doquier”, dijo. “Les expliqué qué es el ébola, pero me siento tan impactada y nerviosa como mis niños”.

González contó que luego de que el médico fuera transportado en la ambulancia al hospital Bellevue, personal del Departamento de Salud entregó a los residentes un folleto en español con detalles del contagio y qué hacer en caso de presentar los síntomas.

“Confío en que el sistema médico de la Ciudad controle la situación. Muchos de los que vivimos cerca del edificio del médico tenemos miedo”, dijo la madre.

Spencer, quien vive en el departamento 5F en el edificio 546, acudía ocasionalmente a una bodega en la esquina de su vivienda. El mexicano Eduardo Reyes (28), empleado del lugar, lo recordó al ver su fotografía en las portadas de los diarios.

“Algunas veces vino por un sándwich y salía deprisa”, comentó. “Es increíble que de un día a otro Nueva York sea noticia por la enfermedad. Nunca pensé que ocurriría cerca de mi trabajo y casa”.

José García, quien trabaja en mantenimiento desde hace seis meses en el edifico de Spencer, comentó que al parecer el médico viajaba con frecuencia.

“Pocas veces vi al doctor, la mayor parte del tiempo estaba fuera de casa”, indicó. “Algunos inquilinos están nerviosos, especialmente los del quinto piso, que es donde está su departamento”.

García, quien manipula basura y desechos de los inquilinos como parte de su trabajo, dijo no temer al virus.

“Usamos equipo de protección, guantes y materiales de limpieza, me siento tranquilo. El ébola es una enfermedad seria, los neoyorquinos estamos atentos a lo que está pasando”, expresó.

Mark Levine, (D-7) concejal del área, señaló que el caso de Spencer no es motivo de preocupación o para entrar en pánico, y pidió a los residentes no creer la información errónea acerca de la enfermedad