Las afecciones vaginales y el sexo

Conoce algunos problemas que limitan o impiden que las mujeres disfruten de los encuentros sesuales

Guía de Regalos

Las afecciones vaginales y el sexo
Algunas condiciones vaginales limitan o impiden el sexo en la mujer.
Foto: Shutterstock

Patricia Prieto

patricia.prieto@laopinion.com

Cuando no se tiene buena salud vaginal no se disfruta del sexo. Y no estoy hablando de las enfermedades de transmisión sexual, sino de ciertas afecciones que impiden o limitan el goce de la actividad sexual a algunas mujeres.

“La salud vaginal es importante para una la mujer casada o soltera”, dice la Dr. Chasity Jennings-Núñez, del White Memorial Medical Center, en Los Ángeles. “Y en particular para la mujer con una relación amorosa positiva, ya que los encuentros sexuales saludables le brindarán mayor satisfacción y alegría”.

Pero no todas las mujeres activamente sexuales pueden gozar al máximo su intimidad. Hay algunas afecciones vaginales que les incomoda, limita o impide gozar del sexo.

La doctora Jennings-Núñez, detalla algunos de los problemas femeninos más comunes:

Vaginitis. Consiste en una inflamación de la parte interior de la vagina que puede presentar dolor, picazón y excreción.

[La vaginitis] se origina ya sea por infección, desbalance de las bacterias normales de la vagina, falta de estimulación hormonal, irritación u otras razones”, dice la galena. “El tratamiento se basa en la causa, y puede incluir antibióticos, antifúngicos, hormonas o esteroides tópicos”.

Vaginosis bacteriana. Se da por el crecimiento excesiva de ciertas bacterias que cambian el equilibrio normal de las bacterias en la vagina. Los síntomas incluyen irritación y secreción vaginal, generalmente con olor.

“Se trata con antibióticos, ya sea por vía oral o vaginal. No se considera una infección de transmisión sexual”, aclara la especialista.

La vaginosis bacteriana (VB) es la infección vaginal más común en las mujeres de 15 a 44 años. Se presenta incluso en mujeres que nunca han tenido sexo.

Es una condición que puede causar dolor durante el sexo debido a la contracción y espasmo involuntario de los músculos vaginales. El problema puede estar asociado con una historia de abuso sexual.

“El tratamiento, por lo general, consiste en una terapia física y psicológica”, detalla la Dr. Jennings-Núñez.

Absceso o quiste de Bartolino. Consiste en la inflamación de la glándula de Bartolino que se encuentra a cada lado de los labios mayores de la vagina.

“[La glándula de Bartolino] lubrica la vagina. Si su conducto se obstruye, se produce una inflamación o el desarrollo del quiste de Bartolino, que puede resultar en un absceso muy doloroso”, explica la ginecóloga.

Este problema se trata con “una incisión y drenaje del quiste”.

Resequedad vaginal. Se presenta cuando los niveles del estrógeno bajan. Es común en las mujeres que han pasado la menopausia, tienen pocas semanas de haber dado a luz a un bebé o están siendo tratadas de cáncer.

[La resequedad vaginal] puede producir dolor y molestias durante las relaciones sexuales. Los lubricantes vaginales, las cremas con estrógeno y geles anestésicos

locales pueden ayudar con este problema”, explica la galena.

Incontinencia urinaria. La pérdida involuntaria de orina es un problema común que las mujeres que envejecen. Se da por muchas causas, siendo la más común los cambios que se presentan en los nervios y músculos del suelo pélvico ya sea por el parto o la edad.

“La incontinencia se trata con medicamentos, ejercicios o cirugía. Todo depende de su diagnóstico y evaluación”, concluye la Dr. Jennings-Núñez

Para tener una buena salud vaginal y afrontar estos problemas que limitan o impiden el sexo, la doctora Dr. Chasity Jennings-Núñez aconseja:

Lavar a diario el exterior de la vagina con un jabón suave y sin olor.

Evitar el uso de las duchas vaginales que desequilibran la lubricación y el ambiente bacteriana natural que ayuda a mantener la salud de la vagina. Las duchas deben usarse no más de una vez al mes, y nunca cuando hay signos de infección.

Practicar el sexo saludable y seguro.

Usar lubricantes vaginales o cremas de estrógeno (que son recetas por los doctores) en el caso de las mujeres que han pasado la etapa de la menopausia.