El show de Pau y Jimmy

Chicago doblegó con facilidad a Nets en Brooklyn por 102 - 84

Deron Williams defendido por Derrick Rose. Las estrellas no estuvieron a su mejor nivel.

Deron Williams defendido por Derrick Rose. Las estrellas no estuvieron a su mejor nivel. Crédito: Getty Images

BROOKLYN, NY – Prometía ser el duelo entre dos súper estrellas que llevaban casi tres años sin verse las caras, pero los protagonistas fueron otros. Derrick Rose no se cruzaba con Deron Williams desde el 6 de febrero de 2012, cuando los Nets aún jugaban en Nueva Jersey. Después se mudaron a Brooklyn y se enfrentaron 14 veces a Chicago, pero el ex MVP de la NBA no había jugado ninguno de esos partidos.

Ayer se estrenó en un Barclays Center que se volvió a llenar -17,732 espectadores -, pero Rose no tuvo gran incidencia en el partido. No hizo falta. El show se lo robaron el español Pau Gasol (25 puntos y 13 rebotes) y el escolta Jimmy Butler (26 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias). Ellos dos se valieron para destrozar a los Nets mientras Williams era incapaz de anotar o dirigir (3 de 12 en tiros y 3 asistencias).

“Hemos movido bien el balón, hemos sido agresivos y yo he estado fino ahí dentro”, comentó Gasol, que se mostró contento de ver tantos aficionados de los Bulls en Nueva York, algo que ya le pasaba cuando venía con los Lakers.

Lo cierto es que se escuchó más a los ruidosos seguidores de Chicago que a los habituales de Brooklyn. Quizá porque el equipo se está desinflando alarmantemente (récord de 6-9, 3-4 en casa), el ambiente dentro del vestuario no es el mejor y la afición lo siente. El coach Lionel Hollins critica la pasividad defensiva de los centros Brook López y Mason Plumlee, al que está recortando los minutos, y pide más entrega y solidaridad a todos.

“Se trata de estar juntos el 100 por ciento del tiempo. Jugar para el equipo durante 48 minutos y esforzándose cada noche. No puede ser sólo part-time”, dijo Hollins tras el partido.

Joe Johnson, sin dar nombres, también ha sido crítico con algunos compañeros, pero él mismo hizo ayer un partido para olvidar: 3 puntos (1 de 7 en tiros de campo) y 4 rebotes. Sus declaraciones tras el encuentro resumían el estado de ánimo del equipo:

Pregunta: “¿Cómo se le da vuelta a esta situación?”.

Johnson: “No tengo ni idea”.

P: “¿Está el equipo frustrado ahora mismo?

J: “Probablemente. Ésa palabra lo describe bien”.

Los Nets son un equipo profundo, con hasta 9 ó 10 jugadores rotando con minutos. Pero más por la mediocridad general de la plantilla que por la eficacia de la banca. Ayer sólo Jarrett Jack y el denostado Plumlee aportaron algo (12 y 9 puntos respectivamente). Cuando en un equipo con nombres como Garnett, Williams, Johnson y López, el máximo anotador es el rookie Bojan Bogdanovic con 13 puntos, es que las cosas no van bien.

Garnett protagonizó la jugada curiosa del partido al tratar de morder a Joakim Noah.

“Sé cómo morder a alguien. Obviamente, estaba bromeando. No iba en serio”, explicó el centro. “Si hubiera querido morderle, simplemente lo hubiera hecho. Grítenle a Mike Tyson”.

El mexicano Jorge Gutiérrez jugó los últimos tres minutos con el partido ya decidido y anotó 6 puntos.

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