Dan el último adios a Herman Badillo

Badillo fue recordado como un hombre de honor que se ganó el respeto de la nación

Nueva York- En un concurrido servicio religioso decenas de amigos y familiares del ex-congresista Herman Badillo le dieron el último adiós recordándolo como un pionero puertorriqueño dentro de la arena política de la Gran Manzana y de la nación. Además de los rostros conocidos, decenas de neoyorquinos se acercaron hasta inmediaciones de la funeraria para mostrar su respeto al líder recordado por ser un luchador que abrió puertas y oportunidades para los miembros de la comunidad que orgullosamente representó.

La ceremonia privada tuvo lugar este domingo en la funeraria Campbell en el Upper East Side de Manhattan poco antes del medio día y contó con la presencia de prestigiosas figuras de la vida política de Nueva York, entre ellas el ex alcalde Rudolph Giuliani y el ex-comisionado de Policía Ray Kelly, encargados del panegírico.

Badillo, quien murió la semana pasada a los 85 años fue recordado como el primero de su origen en alcanzar muchos logros, entre ellos el de primer puertorriqueño en llegar a la presidencia de El Bronx, y el primero en alcanzar una curul en el Congreso.

OPINIÓN: EL LOGRO MÁS GRANDE DE HERMAN BADILLO

“Herman Badillo será recordado como un hombre de honor, como un gran hombre que hizo grandes cosas por la vida de los neoyorquinos y pasará a la historia como uno de los más grandes líderes que esta ciudad haya conocido”, dijo el senador Rubén Díaz.

Durante sus siete años en el Congreso, en los años 70’s, Badillo defendió la renovación urbana, los programas contra la pobreza, los derechos al voto y a la educación bilingüe, pero su mayor liderazgo fue en la junta de CUNY, entre 1999 y el 2001, donde incrementó los estándares en las admisiones, mejoró los curriculums y gracias a su gestión aumentó el número de graduaciones luego de años de declive académico.

Badillo se proclamó así mismo “el primer puertorriqueño en todo”. Y es que luego de ser un niño huérfano, pobre y recién llegado a Nueva York sin hablar ni una palabra de inglés se convirtió en un prestigioso político. Perdió muchas elecciones pero se ganó el respeto de ser un luchador y sin duda su legado abrió puertas y oportunidades para aquellos que vinieron detrás de él.

“Fue un líder que logró derribar puertas y dejarlas abiertas luego de hacer campaña para ser elegido en diferentes oficinas de la Ciudad, esto es innegable y representa un crédito para él y para la comunidad que representó”, dijo la presidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark-Viverito asegurando que Badillo ya tenía un lugar asegurado en la historia de la nación.

La muerte alcanzó al líder boricua el miércoles pasado en el hospital New York-Presbyterian/Weill Cornell a causa de complicaciones en un paro cardiaco, informó su familia y el centro médico.

“Durante una larga y distinguida carrera, el señor Badillo sirvió como un modelo para El Bronx y le dio voz a esta significativa población Latina de la Ciudad de Nueva York. Mi corazón está con su familia y con todos aquellos que tuvimos el honor de trabajar con él”, concluyó el Contralor Scott Stringer.