Apertura hacia Cuba desata guerra entre republicanos

Posibles candidatos presidenciales del Partido Republicano están divididos con el tema

Washington.- Las medidas de apertura de EEUU hacia Cuba aún no han entrado en vigor pero ya han generado una feroz lucha interna entre los posibles candidatos presidenciales del Partido Republicano para 2016.

Las redes sociales como Twitter y Facebook se han convertido en cuadrilátero de los líderes republicanos desde que el presidente Barack Obama anunció el deshielo de las relaciones entre EEUU y Cuba el pasado 17 de diciembre.

Los posibles candidatos presidenciales del Partido Republicano para 2016 buscan posicionarse y demostrar al electorado quién es más fuerte respecto a la política exterior de EEUU.

El senador republicano por Florida, Marco Rubio, de padres cubanos, y el senador republicano por Kentucky, Rand Paul, han protagonizado duros ataques personales en Twitter y Facebook por el asunto.

Rubio ha prometido torpedear las nuevas medidas cuando el Congreso reanude sus labores el mes próximo y ha acusado al senador Paul de ser el “principal porrista” de la política exterior de Obama.

“Seguiré oponiéndome a la política exterior hacia Cuba de Obama y Paul porque sé que no conducirá a la libertad del pueblo cubano, que es mi único interés”, argumentó Rubio el domingo en el programa “Meet the Press” de la cadena televisiva ABC.

Unos días antes, Paul afirmó en su cuenta de Twitter que Rubio no es más que un “aislacionista que quiere replegarnos a nuestras fronteras y quizá construir un foso”.

“Yo rechazo este aislamiento”, puntualizó Paul, quien coincide con la Administración Obama en que el embargo contra Cuba no funciona ni ha logrado un cambio de régimen en la isla en más de medio siglo.

Florida y Kentucky figuran entre los principales estados agrícolas de EEUU, un sector que busca abrirse espacio en el mercado cubano.

Paul señala las presuntas incongruencias de Rubio, quien ha apoyado el comercio con China, y otras áreas de la política exterior de Obama hacia Medio Oriente y el norte de África.

Las fricciones también vienen del exgobernador de Florida, Jeb Bush, quien sopesa continuar la dinastía de su familia en la política nacional.

Para este Bush, EEUU no debe “negociar con un régimen represivo” sino presionar por un cambio democrático.

Florida, donde vive la mayoría de los 1,2 millones de la diáspora cubana en EEUU, es un estado “bisagra” y con gran peso en el Colegio Electoral, entidad que en última instancia define al ganador de las presidenciales

Tanto demócratas como republicanos intentarán cortejar el voto de los cubanos en Florida, estado que en la última década ha registrado un mayor apoyo bipartidista hacia la flexibilización del embargo.

La oposición al deshielo proviene principalmente de los miembros del exilio, que huyeron del régimen castrista a partir de la década de 1960.

En cambio, los nacidos en EEUU y los que han emigrado recientemente tienden a apoyar un nuevo rumbo en la política hacia Cuba.

Los republicanos han venido perdiendo terreno entre los votantes cubanos. Obama ganó en Florida en 2008, y de nuevo en 2012 contra el republicano Mitt Romney, aunque por estrecho margen.