Pedro vs. Koufax, mano a mano de inmortales

Es una comparación forzada cuando el ex Dodger cumple años y Martínez está a punto de convertirse en inmortal

Las comparaciones son injustas pero divertidas.

La que ya suena por estos días es una que hacía mucho estaba guardada en la memoria de los amantes de la pelota: Sandy Koufax vs. Pedro Martínez.

Las fechas tienen mucho que ver. Y no porque a final de año se le ocurra a los expertos hacer estos ejercicios, sino que Koufax cumple 79 años este 30 de diciembre y, apenas una semana después, el 6 de enero, se espera que Martínez sea exaltado al Salón de la Fama en su primera aparición en la boleta.

Si eso ocurre, el serpentinero dominicano se unirá al hijo pródigo de Brooklyn en la sala de los inmortales de la pelota, cosechando un logro más que los equipara en las páginas de la historia del béisbol.

Eso no bastará para que muchos de los románticos del béisbol continúen proclamando que Koufax es el mejor lanzador que ha visto el deporte. Casi 50 años después de su última escalada a la loma de las responsabilidades, a Koufax se le sigue nombrando como el modelo a seguir entre quienes se ganan tirando strikes.

Sin embargo, un vistazo a los mejores años de ambos pitchers pinta una imagen que podría cambiar puntos de vista.

Koufax dominó la liga durante cinco campañas entre 1962 y 1966 y Martínez lo hizo en siete entre 1997 y 2003. Muchos argumentan que al darle dos años más al quisqueyano el argumento en su favor pierde validez, pero no es así.

Se deben sumar esas dos campañas para que los números de Martínez se ajusten a los que Koufax registró en su época, cuando, cabe mencionar, la pelota se jugaba de manera mucho muy distinta a la que se jugaba en el apogeo del oriundo de Manoguayabo.

Los números fríos dicen que Koufax lideró las Mayores en efectividad de carreras limpias permitidas (ERA) en cada una de esas cinco campañas. Pedro, por su parte, lo hizo en cinco de esas siete brillantes temporadas. Ambos ganaron el trofeo Cy Young en tres ocasiones.

El serpentinero judío del Dodgers puede presumir de haber lanzado más entradas y juegos completos en su lapso dorado que lo que hizo Martínez en sus mejores años, pero, como ya se dijo antes, la pelota era diferente en ese entonces. En la década de 1960, los lanzadores tenían rutas más largas en los partidos.

La balanza, en cambio, se va hacia el lado del dominicano cuando se ve de cerca la efectividad ajustada (ERA+) que sirve para medir la efectividad de un lanzador ajustando para el ambiente en que realizó su labor (lanzar un parque amigable para bateadores, por ejemplo).

Con un ERA+ de 213, Martínez dominó durante la era de los esteroides. En el 2000, Martínez tuvo una efectividad de 1.74 mientras que el promedio de la liga era de 4.91. Koufax tuvo un ERA+ de 167 y en 1966 su efectividad fue de 1.73 mientras que el resto promedió 3.61. El impacto de Pedro, desde este punto de vista, fue mayor que el de Koufax.

La comparación podría extenderse, pero bastan estos números para primero felicitar a Koufax por su cumpleaños y segundo para congratularnos de que uno de los nuestros, el Gran Pedro, se cuente entre los grandes y esté en la puerta de la sala de los inmortales.