Estudian reemplazar a Nisman con tres procuradores argentinos

La fiscal Alejandra Gils Carbó dice que su plan es recurrir a gente con experiencia y de perfil independiente

La muerte del fiscal Nisman es tan grave como su denuncia contra la presidenta Cristina Kirchner.
La muerte del fiscal Nisman es tan grave como su denuncia contra la presidenta Cristina Kirchner.
Foto: EFE

La procuradora Alejandra Gils Carbó planea cubrir la vacante dejada por Alberto Nisman en la Unidad Fiscal AMIA con tres fiscales, cuyos nombres definirá en los próximos días.

Fuentes cercanas a la procuradora informaron que Gils Carbó va a reunirse esta semana con las querellas y organizaciones de víctimas del atentado a la AMIA antes de definir el reemplazo. No adelantaron los nombres que tienen en carpeta, pero dijeron que la idea es elegir a fiscales experimentados e “irreprochables”, que no hayan sido nombrados por Gils Carbó y que no integren el grupo de funcionarios asociados a ella.

Con un fiscal muerto, busca dar un mensaje conciliador. Desde mucho antes del fallecimiento de Nisman, su relación venía muy mal con la mayor parte de los fiscales de Comodoro Py, donde se tramitan las causas más sensibles para el poder político. En la Procuración aclaran lo obvio: tampoco van a nombrar a ninguno de los funcionarios enfrentados con la jefa.

Sostienen que es mejor que sean tres dada la complejidad de la causa y que ninguno de los fiscales tenga dedicación full time porque, en paralelo, seguirán con sus fiscalías. “Además, lo pidió la Asociación de Fiscales. Esta vez, estamos de acuerdo”, dijo una fuente cercana a la procuradora.

LEA ADEMÁS:

Presidenta argentina pone en duda el suicidio del fiscal Nisman

La muerte de Nisman plantea una nueva incógnita para la sociedad argentina

Oposición exige comparecencia del canciller por muerte de Nisman

Gobierno pide investigar qué causó la muerte de Nisman

Por el momento, Gils Carbó designó como subrogante al fiscal Alberto Gentili, que era quien solía cubrir a Nisman durante las vacaciones. La designación de Gentili, un funcionario de bajo perfil y sin filiación política conocida, es hasta el 31 de este mes. Para entonces, quieren tener definido el reemplazo.

Gentili fue titular de otra fiscalía especializada, la Unidad de Apoyo Fiscal para la Investigación de Delitos Complejos de Drogas y Crimen Organizado (Ufidro). Renunció después de varias denuncias en su contra. La más recordada es la del periodista Horacio Verbitsky, que lo acusó de haber asistido a una fiesta ofrecida por el abogado Julio Virgolini, mientras éste defendía a traficantes.

Cuando Gentili fue elegido subrogante de la Unidad Fiscal AMIA, la gente de Gils Carbó se esforzó por aclarar que la procuradora sólo pretendía seguir las indicaciones de Nisman, que lo había elegido para que lo reemplazara durante la feria. A las órdenes de Nisman trabajaban unas 40 personas. La UFI AMIA es una de las unidades de investigación más grandes de la Procuración.

Quienes lo reemplacen ocuparán el rol de fiscales en la vieja causa que debe determinar quiénes fueron los culpables del atentado. Pero no sólo eso: también intervendrán, como lo hacía Nisman, en el caso del presunto encubrimiento del ataque, expediente en el que están procesados, entre otros acusados, el ex presidente Carlos Menem, el ex jefe de la SIDE Hugo Anzorreguy y el ex juez Juan José Galeano. Todos ellos enfrentarán un juicio oral.

En cuanto a la investigación del atentado, el grupo de fiscales que nombre Gils Carbó se encontrará con el borrador de un dictamen que había preparado Nisman y que, según él mismo había revelado la semana antes de morir, tenía casi listo. “Estamos por terminar un dictamen -dijo Nisman- donde encontramos la forma jurídica para que los iraníes sean extraditados y juzgados en la Argentina, compulsivamente, a través de un organismo internacional al cual Irán está sometido. Hay jurisprudencia en otros casos.”

Nisman estaba pensando en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Según él, se había filtrado que estaba trabajando en esta idea y lo atacaban por eso. “Uno de los motivos del ataque iraní a mi trabajo es que de una de las conversaciones surge que advirtieron que estaba trabajando para las extradiciones con un organismo internacional. Le adelanto que es cierto“, dijo Nisman a La Nación cuatro días antes de morir.