DHS rechaza acusaciones de abuso sexual en centro de detención de inmigrantes

Investigadores no encuentran prueba de que detenidas fueron víctimas de ataques por parte de guardias de seguridad a cambio de dinero o trato preferencial
DHS rechaza acusaciones de abuso sexual en centro de detención de inmigrantes
Un guardia camina por uno de los pasillos del centro de detención para inmigrantes en Karnes City, Texas.
Foto: Archivo

WASHINGTON – Investigadores del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han desmentido acusaciones de presunto abuso sexual de inmigrantes detenidas en un centro de detención en Karnes City, Texas.

Tras una investigación realizada entre septiembre y noviembre de 2014, la Oficina del Inspector General (OIG) del DHS indicó en un informe divulgado la noche del viernes que no encontró ninguna prueba de que algunas detenidas fueron víctimas de abuso o acoso sexual por parte de guardias de seguridad a cambio de dinero o trato preferencial.

La pesquisa, que incluyó entrevistas con 33 personas y análisis de grabaciones de video, se inició luego de que una detenida en el centro delató rumores de que varias mujeres eran llevadas al cuarto de lavandería durante la noche para tener “relaciones sexuales indebidas” con varios guardas de seguridad.

Según la acusación, un supervisor en el centro estaba al tanto de la situación y no tomó medidas para proteger a las detenidas.

“Cada una de las detenidas identificada por la persona que presentó la queja negó haber participado en algún tipo de actividad inapropiada, incluyendo actos sexuales con los oficiales” en cualquier parte del centro, aseguró el documento de OIG.

Aunque la investigación no encontró pruebas ni presuntas víctimas, sí determinó que dos guardias de seguridad mantuvieron una relación amorosa consensual y tuvieron contacto físico indebido en el cuarto de lavandería durante horas laborales.

En ese caso, los fiscales concluyeron que la pareja “no violó ningún estatuto federal o estatal”.

En paralelo a esta evaluación, dos grupos proinmigrantes, entre ellos MALDEF, presentaron en octubre pasado una queja en nombre de varias detenidas, en la que también alegaban abuso sexual a cambio de favores o trato preferencial.

El informe de la OIG no precisó si su investigación tomó en cuenta esa queja.

MALDEF ha prometido dar seguimiento al caso, porque la investigación de OIG no explica si las detenidas entrevistadas tuvieron acceso a un abogado durante los interrogatorios, o si fueron intimidadas o amenazadas con represalias.

La Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en Washington ha insistido en que la agencia está comprometida con la seguridad de todos los detenidos bajo su custodia.

El centro de detenciones en Karnes, al sureste de San Antonio, opera bajo contrato federal por una empresa privada desde agosto de 2014 y aloja a más de 500 mujeres y niños indocumentados, la mayoría de los cuales huyeron de la violencia en Centroamérica y han solicitado asilo en Estados Unidos.