Desde Argentina, ‘Relatos salvajes’ opta al Oscar. Su director nos habla de ella

Damián Szifron, director de la nominada al Oscar 'Relatos salvajes', no puede estar más contento. Segunda de una serie dedicada a los candidatos latinos

Desde Argentina, ‘Relatos salvajes’ opta al Oscar. Su director nos habla de ella
El actor Ricardo Darín (izq.), Damián Szifron, Director (der.).
Foto: Sony Pictures Classics

Un avión lleno de pasajeros. Uno de ellos habla con una joven. De repente, los dos se dan cuenta que conocen a una tercera persona… al igual que el resto de viajantes. ¿Qué está sucediendo?

Éste es el prólogo de “Relatos Salvajes”, o “Wild Tales” en el país, un conjunto de relatos —a cada cual más ingenioso, perturbador, imaginativo y desafiante— que surge de la mente del cineasta argentino Damián Szifron.

La cinta —que se estrena el próximo 26 de febrero— es una de las cinco candidatas al Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa.

¿Ganará? Eso se dará a conocer durante la gala del domingo, que será transmitida por ABC a partir de las 8 p.m. E.T. / 5 p.m. P.T.

Hasta entonces, Szifron se muestra más que satisfecho con el resultado del filme, su tercer largometraje, que ha recibido premios como el Goya a la Mejor Película Iberoamericana y Mejor Película Extranjera por parte del National Board of Review, o galardones en festivales de cine en San Sebastián, Sarajevo, Palm Springs y Oslo.

Hablamos por teléfono con el director y guionista de “Relatos salvajes”, de sus intenciones con el largometraje y de cómo se prepara para la gran gala del domingo.

Cada capítulo parece tener una obsesión por ser opuesto al anterior, especialmente en las localizaciones: un restaurante, una boda, un avión, las calles de una ciudad, una carretera desolada…

Las localizaciones son siempre importantes, pero especialmente en este proyecto. Es lo que da identidad a cada segmento. Son historias que en la mayoría de los casos transcurren en un único escenario. Hay algo muy gráfico que quería transmitir y darle sintonía con el proyecto que estábamos haciendo y que remite a ciertas series como “Twilight Zone” o “The Alfred Hitchcock Hour”. Al mismo tiempo eran localizaciones que tenían que remitir no sólo a eventos que suceden en la realidad sino también a cierto clima ancestral dentro de lo que es la ficción universal: es una ruta a cualquier lado, [lugares] que se pueden encontrar en cualquier momento en cualquier civilización.

Sí hay elementos de esas series fantásticas… Pero el filme es, en ocasiones, perturbador.

Esta película transcurre en la frontera que separa la ficción de la realidad; mi amor por el cine y los géneros y mis impresiones de la sociedad en la que vivo. A nivel subconsciente estas historias dan cuenta de esa frontera.

Hay capítulos que podrías extenderlos a una película

El placer de la variedad y de la multiplicidad apareció de forma muy natural. Lo disfruté como escritor y como director. Me atravesó un espíritu muy noble y libre al momento de escribir y rodar esta película… Parte del ejercicio fue ir a lo visceral, a lo vital, que todo fuera músculo: todo lo que podía quedar fuera, lo sacaba. Ese era el desafío y el ejercicio: abrazar la síntesis para ver cuál era el resultado. Y el resultado me encantó: lo disfruté mucho.

Es curioso que, precisamente, hables de “visceralidad”. Raramente filmes como el tuyo son citados por la Academia en el apartado en el que está nominada.

Más que sorprenderme [por la nominación], me alegra. Desde que fue seleccionada para competir en Cannes el equipo ha estado contento. Al final de cuentas, la película habla de la falta de libertad hoy, en nuestra sociedad contemporánea, de las frustraciones que nos aquejan a los ciudadanos que, en teoría, somos beneficiarios de este sistema. A veces es más fácil o diáfano entender que fuimos esclavos hace cientos o miles de años, o que hay injusticias en regímenes totalitarios distantes a los nuestros. Pero a veces no tenemos la lucidez de darnos cuenta que nuestra sociedad es tremendamente injusta, violenta, y que todos andamos por nuestra existencia incómodos, físicamente incómodos. [Los personajes del filme] se sienten oprimidos, desesperados: alcanzan un punto de mucha presión y exigencia, y es entonces, cuando muchos de nosotros nos reprimiríamos, ellos explotan. Eso les produce cierto placer y nosotros disfrutamos de ese placer.

El domingo te levantarás por la mañana y qué será lo primero que pasará por tu cabeza.

Mira, estoy tan agradecido por el lugar al que la película llegó… y es un honor tan grande compartir la nominación con directores que vienen de sus países con películas importantes… Yo ya me doy por absolutamente satisfecho. Fue un año maravilloso desde todos los puntos de vista: hasta fui padre por segunda vez. Tantas cosas buenas pasaron que no tengo la exigencia de ganar.

La competencia de ‘Relatos salvajes’ en el apartado de Mejor Película de Habla No Inglesa es… salvaje. Se trata de uno de los años más disputados, por lo que las opciones a premio de la película argentina no son seguras cien por cien. De este modo, la principal candidata parece ser ‘Ida‘, cinta polaca dirigida por Pawel Pawlikowski que ha ganado numerosos galardones alrededor del mundo, entre ellos el Premio al Mejor Filme Europeo, el BAFTA de la academia británica al Mejor Filme Extranjero, el Goya a la Mejor Película Europea y la presea a Mejor Filme en el Festival de Cine de Londres, además de citaciones de asociaciones de críticos de EEUU como Los Ángeles, Nueva York, Texas y Phoenix. Tanto ‘Leviathan‘ (Rusia), de Andrey Zvyagintsev (ganadora del Golden Globe a la Mejor Cinta Extranjera), como ‘Timbuktu‘ (Mauritania), de Abderrahmane Sissako, también parten como favoritas. La quinta nominada es ‘Tangerines‘ (Estonia), de Zaza Urushadze.