La fan brasileña que cantó y grabó con los Beatles

Cuando era adolescente, Lizzie Bravo se paraba todos los días frente a los famosos estudios Abbey Road con la esperanza de ver a sus cuatro ídolos. Su paciente espera hizo que terminara haciendo coros en un tema del grupo.
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La fan brasileña que cantó y grabó con los Beatles
John Lennon y Lizzie Bravo

Cuando era adolescente, Lizzie Bravo solía pararse todos los días frente a los estudios Abbey Road en Londres con la esperanza de poder ver a los Beatles.

La brasileña llegó a la capital británica a finales de la década de los 60 para trabajar como niñera.

Cuando se tomaba descansos, se iba a la entrada del famoso edificio esperando que John, Paul, Ringo o George pasaran por ahí.

Y sus deseos no solo se hicieron realidad el 4 de febrero de 1968, sino que además le valieron un lugar en la historia de la música pop ya que terminó haciendo coros en una versión de la balada de Lennon Across the Universe.

La historia, que Bravo relata en el libro “De Río a Abbey Road” suena como el guión de una película para adolescentes.

Especialmente cuando Bravo indica que el encuentro se produjo de una manera bastante surrealista.

“Estábamos como siempre haciendo guardia frente al estudio. Paul simplemente salió y preguntó si alguna de nosotras podía cantar notas altas”.

“Inmediatamente yo levanté el brazo pues había cantado como soprano en el coro de mi escuela en Río de Janeiro. Sin embargo, no tenía idea de por qué Paul estaba preguntando eso”.

Bravo y la también fan de los Beatles, Gayleen Pease, fueron llevadas al legendario Estudio Dos donde se hicieron todas las grabaciones del grupo desde 1963.

“Los cuatro estaban allí grabando esta canción”.

“De un momento a otro estaba escuchando instrucciones de Paul y John sobre la parte que querían que cantara. Estaba compartiendo el mismo micrófono con Paul y John, quien siempre había sido mi Beatle favorito”.

Bravo dijo que la sesión duró “cerca de dos horas”. Luego regresó a seguir su “vigilia” frente al estudio mientras que Gayleen Pease se fue a casa.

“Nada realmente cambió. No nos volvimos amigas de los Beatles ni nada parecido”.

“Uno no deja a las amigas esperando pasando frío hasta tarde”, señaló bromeando.

Las aventuras de Bravo terminaron en Londres en octubre de 1969.

Sentía nostalgia, pero también se dio cuenta de que la camaradería que había visto durante las sesiones de Across the Universe parecía haber desaparecido.

“Los Beatles no venían al estudio todos los días y la mayor parte del tiempo ni siquiera estaban juntos. Era hora de seguir adelante”.

Bravo luego se convirtió en una exitosa cantante de acompañamiento, trabajando con la mayoría de los nombres famosos de la escena musical brasileña, incluyendo a Milton Nascimento y Joyce.

Ahora, a sus 63 años, decidió publicar sus diarios como un tributo a lo que ella llama una época más inocente.

“Con el paso del tiempo los Beatles adquirieron estatus de dioses, pero siempre fueron muy sencillos”.

“Nunca tenían un séquito o guardaespaldas a su alrededor. Es importante que las nuevas generaciones sepan que antes las cosas no eran tan complicadas. Las estrellas no siempre vivían en lo más alto de un pedestal”.

Después de dejar Londres, Bravo solo tuvo un encuentro más con los Beatles.

En febrero de 1990, asistió a una conferencia de prensa organizada por Paul McCartney en EE.UU. para anunciar sus primeros conciertos en Brasil.

Bravo, que también es fotógrafa profesional, fue invitada por un periódico brasileño para registrar el evento.

Sin embargo, a su llegada se le informó que solo el fotógrafo oficial tenía permiso de tomar fotografías y procedió a sentarse en la parte de atrás de la sala hasta que terminara la conferencia.

Luego el ex Beatle se acercó a los asistentes para agradecerles su presencia.

McCartney se paró en frente de ella y le preguntó: “¿Por qué creo que te conozco?”.

“Yo simplemente dije: ‘bueno, hace un tiempo cantamos en el mismo micrófono’, pero quedé impresionada con la memoria de Paul”.

Una cosa que seguramente no le pasó por la mente a Paul fue que Bravo no recibió su pago por el trabajo en la sesión de Across the Universe.

Sin embargo, ella no tiene ninguna intención de mandar una factura por su contribución.

Además de cantar con los Beatles, Bravo también, de cierta forma, los acompaño hasta en el espacio.

En 2008 la version de Across the Universe en la que cantó fue enviada por la NASA hacia la Estrella Norte, Polaris, localizada a 431 años luz de la Tierra.

El evento marcó el 40 aniversario de la grabación de la balada y coincidió con los 50 años de la NASA.

“¿Cómo podría protestar?”, señaló.

“Pocas personas en el mundo han tenido la oportunidad de estar en la misma habitación con los Beatles, menos aún de cantar con ellos en el espacio”.

La hija de Bravo, Marya, ha mantenido la tradición musical familiar uniéndose al elenco del musical The Beatles in a Diamond Sky, que está siendo visto por más de 350.000 personas en Brasil.

Por lo pronto, y a la espera de encontrar un editor para la versión en inglés de “De Río hasta Abbey Road”, su libro se publicará en Brasil utilizando el crowd funding (financiamiento colectivo).