‘Obamacare’ de nuevo en el baquillo

Gobierno pide a corte federal desechar demanda republicana contra la reforma de salud del presidente Obama    
‘Obamacare’ de nuevo en el baquillo
Más de 3.6 millones de neoyorquinos en todo el estado se han inscrito en una cobertura asequible a través del Obamacare.
Foto: Archivo / Getty

Washington.- En vísperas de un dictamen definitorio en la Corte Suoprema sobre la reforma de salud de 2010, abogados del gobierno de Obama pidieron este jueves a un tribunal federal en Washington que deseche una demanda republicana contra “Obamacare”.
Durante una audiencia ante la juez Rosemary Collyer,  los abogados del Departamento de Justicia afirmaron que la demanda presentada por republicanos de la Cámara de Representantes en noviembre del año pasado, no tiene fundamento legal porque los demandantes no han podido demostrar de forma contundente algún daño directo de la puesta en marcha de la reforma sanitaria
Collyer fue designada en 2003 por el entonces presidente republicano George W. Bush.
Se trata de la primera vez que toda la Cámara de Representantes presenta una demanda contra un mandatario en funciones y, según los demócratas, no es más que un “show político” de los detractores del presidente Barack Obama.
Horas antes de la audiencia, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo en un comunicado que, con sus medidas “unilaterales”, Obama “ha optado por reescribir las leyes cuando le place, ignorando la voluntad del pueblo estadounidense y la propia Constitución”.

Presunto abuso de poder

Argumentando la presunta “usurpación de poderes”, los republicanos aprobaron la demanda atacando en concreto la presunta “transferencia ilegal” de fondos a las aseguradoras, y la decisión de la Casa Blanca de suspender una cláusula, que debió entrar en vigor en noviembre pasado y que obliga a las empresas a otorgar cobertura médica a sus empleados.
Esa cláusula, cuando entre finalmente en vigor, exige que las empresas con más de 50 empleados ofrezcan cobertura médica o paguen una multa de $2,000 por empleado. Ante quejas del sector privado, la Administración Obama postergó su puesta en marcha por un año, pero en febrero pasado extendió el plazo hasta 2016.
Boehner recordó que las aseguradoras han recibido cerca de $175,000 millones en fondos federales -para subsidiar a quienes se inscriben en “Obamacare”-, que nunca fueron autorizados por el Congreso.
Según documentos presentados por la acusación, la demanda va al grano de la separación de poderes y deja en claro que solo el Congreso tiene el poder para decidir sobre estas partes de la reforma de salud.
Según Boehner, la Administración Obama no solo ha abusado de los poderes ejecutivos sino que “quiere evitar el escrutinio judicial” y, a su juicio, la demanda cobra urgencia porque ningún presidente está por encima de la ley o la rendición de cuentas sobre la Constitución.
Pero la mayoría de los observadores coincide en que es poco probable que los republicanos ganen el caso, porque otras demandas individuales no han llegado a buen puerto en el pasado.
Desde la promulgación de la reforma de salud, en marzo de 2010, los republicanos de la Cámara Baja han votado más de 50 veces para desmantelarla parcial o totalmente, sin lograr apoyo demócrata.

Costos y consecuencias

Para fines de junio se prevé que el Tribunal Supremo emita un dictamen sobre otra demanda entablada contra “Obamacare”, relacionada con los subsidios para ayudar a hasta 7.5 millones de personas a comprar seguro a través de los “intercambios de mercado”, administrados por el gobierno federal en 34 estados.
Si el Tribunal Supremo anula los subsidios federales, estaría dejando sin cobertura médica a millones de personas, incluyendo en 26 estados bajo dominio republicano como Texas, Florida y Nueva Jersey,  lo que conllevaría consecuencias políticas de cara a los comicios generales de 2016.  Se calcula que 22 de los 24 escaños en el Senado en disputa el próximo año están en manos de republicanos.
Entretanto, una treintena de senadores conservadores se han sumado a un proyecto de ley del senador republicano por Wisconsin, Ron Johnson, que mantendría vigentes los subsidios federales hasta septiembre de 2017, pero a cambio de que se elimine la exigencia de un seguro médico para individuos y empresas, algo que no aceptaría la Casa Blanca.