“Las víctimas no dejan ese ambiente quizás porque pueden quedar más desprotegidas”

La comisionada de Violencia Doméstica de la ciudad, Rosemonde Pierre-Louis, dice que todos podemos contribuir a salvar vidas y prevenir el flagelo
“Las víctimas no dejan ese ambiente quizás porque pueden quedar más desprotegidas”
Para la comisionada Rosemonde Pierre-Louis, lo más importante que cualquier persona puede hacer por una víctima de violencia doméstica es saber que existen recursos.

Existe una serie de mitos sobre la violencia doméstica. ¿Cree que hoy estamos más cerca de terminar con ellos?

Todavía tenemos que continuar teniendo diálogo. A mi me comentan una vez a la semana “¿Por qué se quedan las víctimas?… Les debe gustar”. Y la gente lo dice no por ser mala, sino porque no entienden todavía que hay una lista de consideraciones que las víctimas tienen antes de dejar ese ambiente de manera segura. Nadie dice “yo disfruto ser golpeado, yo disfruto ser abusado psicológica o financieramente”. Las víctimas no dejan ese ambiente quizás porque pueden quedar más desprotegidas, porque pueden tener más daño.

¿Cómo maneja usted cuando alguien le dice algo tan fuerte como eso?

Yo prefiero que la gente se acerque y me haga esa pregunta, para poder tener la oportunidad de explicar lo que pasa. Cuando uno explica, ellos se sorprenden y dicen ‘oh, nunca lo pensé de esa manera’. Disfruto tener estas conversaciones. La gente hace preguntas de manera genuina y cuando las hacen, tienen un mejor entendimiento de la violencia doméstica.

¿Ha visto un cambio en las actitudes de las mujeres latinas en el acercarse, pedir ayuda y denunciar estos problemas?

Claro. Viene a mi mente el caso de Gladys Ricart. Ella fue asesinada por su ex pareja literalmente cuando iba a salir para su matrimonio. Este ha sido un catalizador para discutir el tema de la violencia doméstica y cada año hay una marcha en los cinco condados. Se ha llegado a un alto nivel de activismo. Nadie dice “no queremos información, este no es un problema que vemos”. Todos con los que hablamos, todos en la comunidad latina, dicen que este es un problema en nuestra comunidad y queremos hablar de qué recursos y herramientas tenemos para conectar a personas que están necesitadas.

¿Qué consejo le daría a nuestros lectores cuando se enfrentan a una situación como esta, ya sea como víctimas o como testigos?

Lo más importante que cualquiera puede hacer es, primero, conocer los recursos que existen, como el Centro de Justicia Familiar de Manhattan, porque quizás un día hablarás con alguien que sea una víctima de violencia doméstica y esa persona quizás no sepa dónde ir a pedir ayuda. Saber de este lugar, puede implicar quizás salvarle la vida a alguien. Si es que es una víctima de violencia doméstica, si es una emergencia inmediata debe llamar al 911. Si es para información se puede contactar a nuestra línea de ayuda, ell 1-600-621-HOPE. Si quiere ser conectado al centro de justicia familiar, se puede llamar al 311. O en el 311 se pueden conseguir las direcciones de nuestros centros de justicia familiar y pueden venir. No se necesita una cita para venir a los centros de justicia familiar. Para mí, lo más importante que cualquier persona puede hacer para una víctima de violencia doméstica es saber que estos recursos existen.