Batallan contra medida “verde” para eliminar poliestireno

A partir del 1 de julio la Alcaldía prohibirá el uso de este tipo de cajas en los comercios

Con esta medida, Nueva York se convierte en la ciudad más grande en impulsar dicha prohibición.

Con esta medida, Nueva York se convierte en la ciudad más grande en impulsar dicha prohibición. Crédito: Gerardo Romo / El Diario

En la cafetería y tienda de bagels Casella, en el centro de Brooklyn, ya se están preparando para la última medida “verde” del alcalde Bill de Blasio: la prohibición a partir del 1 de julio del uso de cajas de poliestireno o “styrofoam”. Desde hace días en ese negocio ya no están comprando más los envases de “foam” y los están reemplazando por otros de plástico.

“Nos va a afectar, porque las cajas de ‘foam’ son mucho más económicas. Esto va a acarrear más gastos”, dijo la administradora del local, la venezolana Victoria Montero, agregando que los platos que sirven podrían subir de precio.

Afuera del restaurante, el cliente Darío Ramos (30), dijo que no tenía idea de la medida, a pesar de llevar su almuerzo en una de estos envases. “Me parece bien esta caja que usan hoy. Es conveniente”, indicó Ramos. “Yo puedo entender que los vayan a cambiar para ser más verdes, pero no sé si vale la pena si se hace más costoso”.

Otros consumidores tienen posiciones diferentes. “Como clientes debemos ser responsables por lo que hacemos con el planeta también”, dijo Alex Roche (39). “Creo que esto será bueno, a pesar del precio. Quizás deberíamos comer más en los restaurantes y no utilizar tantas cajas”.

Pero el Departamento de Sanidad de la Ciudad insiste en que la medida no debería implicar grandes costos para los restaurantes. “No anticipamos que esto se transforme en una gran carga para ellos, pero si demuestran que están en dificultades financieras, pueden conseguir una exención”, dijo la comisionada Kathryn García. “Esperamos que todos quieran usar materiales más sostenibles, que puedan ser reutilizados. Es mejor para nuestro medioambiente”.

Battan contra la medida

La Alianza de Restaurantes en Acción anunció este martes que más de 500 locales en los cinco condados firmaron una petición demandando que el alcalde De Blasio revierta la medida. “Me van a forzar a utilizar un producto alternativo, pero que es más caro”, reclamó Astrid Portillo del restaurante Mi Pequeño Salvador, en Jackson Heights. “Tendré que poner de mi bolsillo para pagarlo, lo que terminará afectando cuánta gente pueda contratar. Necesitamos que ayuden a los pequeños negocios, no que lo hagan más difícil”.

Además, una de las empresas que fabrican ese material ya demandó a la Ciudad para tratar de detener la medida, argumentando que el poliestireno sí puede ser reciclado. “Hasta el momento no hemos escuchado de la corte que se vaya a requerir el postergamiento de esta ley”, dijo la comisionada García.

Algunos expertos coinciden en que reciclar este material podría ser posible, pero explican que no es fácil, menos en una ciudad que produce 28,500 toneladas anuales de este compuesto. “Hay gente que dice que puede hacerlo, pero la verdad es que no hay un gran mercado”, indicó John Bradley, quien es vicepresidente asociado de Sostenibilidad, Energía y Servicios Técnicos en NYU. “Estoy a favor de prohibir tanto las bolsas plásticas como el ‘foam’. Ambas tienen alternativas reciclables o compostables”.

La comisionada García insistió en que el reciclaje es un gran desafío, explicando que “si esto es usado para comida va a ser difícil que sea reutilizable. Hay que limpiarlo y no hay nadie haciendo ese trabajo a este nivel en Estados Unidos”.

A pocos días de que entre en vigencia la norma, en otro restaurante de Brooklyn, Tío Pío, los empleados mostraron que todavía tienen cientos de estos contenedores,  pero eso no les preocupa porque saben que se van rápido con la cantidad de clientela que tienen. “Si se requiere esta ley, los tenemos que cambiar no más. Yo no puedo cambiar las leyes, me tengo que adaptar”, dijo el administrador del local, el ecuatoriano Carlos Espinoza. “Pero si es para el medioambiente, es bueno”.

Así funcionará la ley:

Desde el 1 de julio comenzará la prohibición de usar contenedores y cajas de poliestireno o styrofoam. Si embargo, en los primeros seis meses no habrá multas para quienes no cumplan la ley, sino sólo una advertencia. A partir de enero de 2016 sí se entregarán notificaciones.

La Ciudad también ofrecerá una excepción a la regla para los negocios que puedan comprobar que están en dificultades financieras. Para esto, deben tener menos de $500,000 en ganancias anuales.

Aumentarán los precios:

De acuerdo a Astrid Portillo, del restaurante Mi Pequeño Salvador, el costo en los contenedores de espuma es radicalmente más barato. Por ejemplo, ella compra una caja con 500 contenedores pequeños por $13. “Si compro de otro tipo, como cartón o plástico, va a traer menos, 250, y va a costar alrededor de $50”, dice Portillo. “Es un tremendo aumento para nosotros”.

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