Jornaleros vencen el miedo y logran justicia

Once trabajadores cuentan cómo a pesar de ser indocumentados, consiguieron recuperar más de $60,000 en sueldos impagos
Jornaleros vencen el miedo y logran justicia
El sector de la construcción atrae a obreros latinos.

Cuando todo comenzó, los 11 jornaleros tenían miedo. Debían acudir a las autoridades, las mismas que decían que no debían estar en este país, para denunciar que eran víctimas de abuso laboral. “Siempre hay temor, porque somos indocumentados”, dijo Alejandro, un peruano de 61 años que trabaja de obrero. Su jefe les debía entre $3,000 y $9,000 a cada uno, pero decía que no les iba a pagar.

“Casi todos estábamos dudosos en un comienzo”, agregó Eric, otro obrero peruano.

Para Alejandro uno de los principales temores era el que fueran detenidos por la ‘Migra’. “Con lo que ha estado pasando últimamente con la deportación, hay temor”.

Pero a pesar del miedo a salir de la sombra, los trabajadores sabían que la única forma de lograr justicia y recuperar sus salarios impagos era denunciando a su patrón ante las autoridades.

“Cuando llegamos a hablar con el fiscal nos dijeron que no nos preocupáramos, que acá iba a ser distinto”, recordó Alejandro.

Y el resultado sí fue diferente, y no sólo porque fueron tratados de la misma manera que un trabajador con documentos, sino porque recibieron los sueldos que se les debían. El martes 9 de junio, el Fiscal del Distrito de Brooklyn llegó a un acuerdo con el contratista William Dorvillier, quien se declaró culpable de fraude en primer grado y debió pagar $67,220 en total a los 11 jornaleros.

“No pagarles todos sus sueldos a los jornaleros, especialmente en el caso de los inmigrantes indocumentados, es un problema demasiado común, pero que no será tolerado en Brooklyn”, dijo el fiscal Ken Thompson.

Pero a pesar de las palabras de Thompson, muchos jornaleros no se atreven a acudir a la justicia para pedir que se les pague lo que les corresponde. Para estos 11 jornaleros fue clave el abogado Byron Lassin, quien se dedica, entre otros casos, a defender obreros que han tenido accidentes de construcción. “Si tú vas a las esquinas y conversas con los jornaleros, como yo hago siempre, de 200 personas 199 te van a decir que han tenido problemas en recibir sus salarios”, contó Lassin. “A todos los estafan en un momento, pero muchos están asustados y no los puedes convencer de participar en la demanda”.

Eric fue el primero en acercarse al abogado y relatarle su experiencia. “Él me dijo que necesitaba más para tener éxito en la demanda. Logramos juntar 11”, recordó el trabajador. “Pero unos cinco o seis no se atrevieron a ser parte, por el miedo y también porque tenían que asegurar seguir trabajando, para pagar sus cuentas”.

Los jornaleros (todos evitaron dar sus apellidos para evitar problemas con Inmigración) trabajaron en al menos cinco diferentes construcciones del mismo contratista en Brooklyn y Queens.

Opciones para denunciar

De acuerdo al abogado, existen otras opciones para solucionar estos problemas, pero suelen ser poco efectivas. “Pueden ir al Departamento del Trabajo, pero va a tomar mucho tiempo. También pueden demandar en las cortes, pero es muy difícil probar el caso”, indicó Lassin. “Pero si el fiscal de distrito está dispuesto a perseguir estos delitos, esta sí es una forma efectiva de conseguir los sueldos”.

Mientras duró el pleito legal, el patrono de los jornaleros insistía que no les iba a pagar, porque estaba en bancarrota, algo que nunca se pudo confirmar. El grupo de trabajadores decidió seguir con el caso y el abogado mantuvo el trabajo con el fiscal de distrito. Siempre se les dijo que no habría ningún tipo de contacto con Inmigración y que podían estar tranquilos.

“Alla tuvimos una bonita experiencia, nos trataron bien. Nos dijeron que habláramos con tranquilidad. No hubo presiones y sentimos que podían hacer justicia con nosotros”, recuerda Carlos, un mexicano de 26 años.

El caso duró casi un año, pero el tiempo pasó rápido porque, según dicen los trabajadores, nunca esperaron que esto funcionara. “Todos dábamos por perdido este dinero”, indicó Eric. “Pero gracias a Dios esto pasó y nos pagaron”.

Dorvellier tuvo que pasar las deudas a la Fiscalía, que a su vez distribuyó el dinero entre los 11 de acuerdo a los papeles que tenían que certificaban las horas de trabajo. Por esto, los expertos aseguran que no sólo es importante no tener miedo, sino también conservar cualquier tipo de comprobante o recibo.

“Yo llamo a todos los trabajadores que a los que se les han negado sus sueldos completos a que contacten mi oficina y prometo investigar estos casos, para asegurar que a los empleados se les restituyan los salarios que se les hayan robado”, concluyó el fiscal  Thompson.

Según indicaron los jornaleros, Dorvillier, el antiguo patrono, cerró su negocio y por ello a El Diario le fue imposible localizarlo para que comentara sobre la acusación en su contra.

RECUADRO

Para denunciar robo de sueldos

La Fiscalía del Distrito de Brooklyn ofrece formas seguras para denunciar este tipo de problemas, sin importar si los trabajadores son indocumentados. Cualquier empleado puede visitar el Centro de Acción en 350 Jay Street, Piso 16. Pero, además, existe un número telefónico exclusivo para fraudes en el trabajo, como esta situación, el 718-250-3770. También se puede contactar al Centro de Acción en el teléfono 718-250-2340.