Junta civil dice que sargento usó fuerza en exceso

Javier Payne necesitó extensa cirugía después de ser empujado contra la ventana de un bar

La Junta de Revisión de Quejas Civiles (CCRB) que revisa el desempeño del Departamento de Policía, concluyó que un sargento usó fuerza excesiva cuando empujó a un adolecente esposado de catorce años contra una ventana de un bar en El Bronx, informó el Daily News.

El sargento Eliezer Pabón ahora enfrenta un proceso disciplinario y una audiencia en el NYPD por el incidente que ocurrió el 17 de mayo de 2014 y que dejó malherido a Javier Payne quien necesitó cincuenta puntos de sutura.

Una unidad de acusaciones del CCRB, la cual maneja los casos más serios, analiza el caso Pabón, dijo un vocero de la junta.

Robert Johnson, fiscal de El Bronx, no formuló cargos criminales en 2014 contra el sargento ni presentó el caso ante el Gran Jurado después de que un conocedor de cristales dijo a los fiscales que la ventaba no era resistente a los golpes y que además podía tener grietas.

Scott Rynecki, abogado de la víctima que busca una compensación, dijo que estaban complacidos con la decisión del CCRB. “Contrario a la fiscalía de El Bronx, la junta encontró evidencia creíble de mala conducta del sargento Pabón”.

Rynecki pidió que se reabra una investigación a raíz de los hallazgos del CCRB.

El día del incidente, Payne fue arrestado junto a un amigo de trece años por supuestamente darle un puño a un hombre en la cara. Según el reporte, Payne se portó agresivo y grosero y Pabón lo empujó contra la ventana de Hookah Spot, un bar de fumadores de pipas de agua en Arthur Avenue en el vecindario de Belmont.

La ventana explotó totalmente y muchos vidrios penetraron el cuerpo de la víctima. Se requirieron cuatro horas de cirugía para remover los fragmentos.

Cherita Payne, la madre del adolecente, dice que guarda la esperanza de que Pabón sea responsabilizado por sus acciones.

Al momento del incidente, Javier Payne cursaba octavo grado y pesaba 89 libras. En la actualidad tiene 16 años.

Andrew Quinn, el abogado de Pabón, dijo que la deteminación del CCRB es “apenas una recomendación” y predice que su cliente será “exonerado de cualquier mala conducta.”