Aumentan solicitudes de asilo político de venezolanos en EEUU

Activistas piden que Administración Obama sea más contundente con el gobierno de Venezuela
Aumentan solicitudes de asilo político de venezolanos en EEUU
Los pasaportes diplomáticos permitieron trasportar valijas con dinero al BPA.

Washington.- Venezuela prácticamente ha desaparecido de los titulares pero, ante la escasez, inseguridad e inestabilidad política, las solicitudes de asilo político en EEUU se dispararon entre 2013 y 2014 por una crisis que, según expertos, requiere una mayor atención de Washington.
En 2014, Venezuela se ubicó en el quinto lugar de la lista de los principales países con mayor número de solicitudes de asilo, detrás de China, México, Guatemala y El Salvador.
Según datos de la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanías (USCIS, en inglés), el número de solicitudes de asilo de inmigrantes venezolanos fue de 2,181 en el año fiscal 2014, o el 4% del total de 56,912.
En el año fiscal 2013, el número de solicitudes de venezolanos fue de 784, de un total de 44,446.
La cifra no sorprende a activistas como Patricia Andrade, quien explicó a este diario que aunque Washington puso sus ojos en la crisis de Venezuela no ha sido, a su juicio, lo suficientemente contundente en su respuesta a las violaciones a los derechos humanos en ese país.
“Si una persona es perseguida pero es deportada a Venezuela, lo más seguro es que enfrente la muerte, y eso es muy duro. El proceso de asilo es muy difícil y por eso ayudamos a los venezolanos con sus trámites, para que no caigan en manos de estafadores“,  dijo en entrevista telefónica Andrade, directora de derechos humanos del grupo “Venezuela Awareness” en Miami (Florida).
En la actualidad, la espera para la revisión de una solicitud de asilo es de entre dos y tres años, debido a las enormes demoras en los tribunales de Inmigración.
En diciembre de 2014, el Congreso aprobó una serie de sanciones económicas para presionar al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro por la represión de protestas callejeras ese año, lo que agravó las tensiones entre Washington y Caracas.
En marzo pasado, la Administración Obama emitió una orden ejecutiva que prohíbe la entrada a EEUU a siete funcionarios del gobierno venezolano o que hagan negocios con ciudadanos estadounidenses.
Bajo esa orden, el Departamento del Tesoro también puede confiscar los bienes que posean los funcionarios en este país.
Ante las críticas internacionales a las sanciones, la Casa Blanca explicó que éstas fueron una medida punitiva contra las violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción del gobierno venezolano.
Pero, según Andrade, la orden ejecutiva se quedó corta porque grupos como el suyo reciben “montón” de denuncias de violaciones a los derechos humanos.
“Como activistas venezolanos nos frustra que la Casa Blanca haya metido en una gaveta la enorme lista de violadores de los derechos humanos que hemos entregado. La Administración Obama ha sido blandengue y permisiva ante los horrores que se han vivido en Venezuela en 2014”, se quejó Andrade.
Se calcula que más de 260,000 venezolanos residen en EEUU, y según activistas de la diáspora venezolana, la cifra crecerá conforme se agrave la escasez de bienes y la represión política en su país.
“Sigue la represión en Venezuela. Nos están llegando oleadas de venezolanos; esto es una crisis y demanda la atención de la prensa… he conocido a estudiantes que fueron reprimidos y torturados por participar en protestas“, argumentó la abogada de Inmigración Aileen Josephs.
La “oleada” venezolana, sobre todo en Miami, ha disparado la demanda de servicios legales en la ciudad, en particular ayuda con trámites para asilo político en base al miedo a la persecución.
La mayoría de los venezolanos que han huido de la criminalidad y la crisis económica se ha asentado en el sur de Florida, donde algunos han establecido negocios. Muchos de ellos aseguran que no tienen planes de regresar a Venezuela.